Al menos dos personas murieron y otras 18 resultaron heridas hoy al explotar una bomba, detonada por un terrorista suicida, en una iglesia cristiana en la isla indonesia de Java, indicaron fuentes oficiales.

La explosión se produjo cuando los fieles salían de una ceremonia religiosa en la iglesia Bethel Bible en la ciudad de Surakarta, también conocida como Solo.

El ministro del Interior, Djoko Suyanto, afirmó que dos personas murieron en el atentado, aunque no precisó si uno de los fallecidos era el propio suicida.

"Uno murió al instante en el lugar, el otro en el hospital", dijo a la radio local Suyanto, quien agregó que algunos de los heridos se encuentran en estado grave.

Algunos testigos aseguraron a los medios locales que al menos murieron cuatro personas en la explosión.

Según Suyanto, el primer ministro, Susilo Bambang Yudhoyono, se ha apresurado a condenar el "acto de terrorismo".

Surakarta es conocida por ser la ciudad del líder radical Abu Bakar Bashir, que el pasado junio fue condenado a 15 años de cárcel por financiar a grupos terroristas.

De acuerdo con el portavoz de la Policía, Boy Rafli Amar, "el individuo detonó el explosivo pegado a su cuerpo en la Iglesia".

Una testigo aseguró que el sospechoso se encontraba dentro de la iglesia durante la misa. "Yo estaba dentro de la iglesia, cuando vi una luz brillante seguida de una explosión, la gente gritaba", explicó al canal Metro TV.

Las imágenes de televisión mostraron los restos de una persona en el recinto del lugar de culto que supuestamente pertenecen al terrorista suicida.

El pasado abril, una persona murió y otras 17 resultaron heridas al explotar una bomba en una mezquita en el interior de una comisaría en la ciudad de Cirebon, también en la isla de Java.

Unos días más tarde, la Policía desactivó un explosivo de gran potencia en una iglesia católica en Yakarta.

La mayor parte de los ataques con bomba en Indonesia son atribuidos al grupo terrorista Yemaa Islamiya, considerado el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático.

En 2004, la organización extremista atentó en una discoteca de la isla de Bali, en la que murieron 202, personas, la mayoría turistas extranjeros.