Estados Unidos advirtió hoy que el reglamento de "acompañamiento" para supervisar los comicios del 6 de noviembre próximo en Nicaragua, en los que el presidente del país, Daniel Ortega, busca una polémica reelección, impide una observación que goce de credibilidad.

"Lamentamos que el reglamento de 'acompañamiento' publicado por el Consejo Supremo Electoral (CSE) impida una observación electoral que goce de credibilidad", indicó la Embajada de los Estados Unidos en Managua en un comunicado.

Según la legación diplomática, ese reglamento limita la capacidad de organizaciones bien respetadas de supervisar el proceso de manera efectiva.

"Lo óptimo hubiera sido que los acuerdos para la observación nacional e internacional se hubiesen hecho de forma temprana para observar la totalidad del proceso electoral, incluyendo el proceso de verificación, hasta su culminación el día de las elecciones", agrega.

El pasado 9 de septiembre el estadounidense Centro Carter aseguró que no enviará una misión completa de observación a Nicaragua y condicionó el viaje de un grupo reducido a que el CSE "clarifique" las reglas para acompañar esos comicios.

El presidente del CSE, Roberto Rivas, rechazó el pasado martes la petición del Centro Carter y calificó de "inapropiado" que exijan condiciones sobre el reglamento electoral y "vengan a pedirle a una autoridad local que deroguen un reglamento".

Asimismo, Rivas criticó a la embajada estadounidense por demandar la acreditación de su misión diplomática como observadores y bajo las mismas condiciones que los organismos locales.

La legación de los Estados Unidos sostuvo que regularmente los representantes de sus delegaciones alrededor del mundo conforman las misiones acreditadas de observación electoral, incluyendo los comicios nacionales de El Salvador en 2009, Costa Rica en 2010 y en Guatemala el pasado 11 de septiembre.

También que el CSE, bajo la dirección de Rivas, acreditó a representantes de esa embajada y otras delegaciones para observar los comicios de 2006, que ganó el actual mandatario sandinista.

Según Rivas, la autoridad electoral puede invitar al cuerpo diplomático acreditado en el país a presenciar la votación en el marco "del respeto mutuo y dentro del respeto a la autodeterminación del pueblo nicaragüense", pero no como observadores.

Asimismo, la embajada estadounidense dice que continúa a la espera de una respuesta oficial de la Cancillería nicaragüense a su solicitud de acreditación de un equipo de observación electoral.

"Confiamos que nuestros representantes serán acreditados como observadores al igual que en el pasado", insiste.

Además, urge al Gobierno sandinista a extender "a los grupos de observación nacional los mismos derechos, garantías y libertades que se ha otorgado a las misiones internacionales de observación electoral, como ha sido la práctica en el pasado".

El CSE firmó a inicios de este mes un acuerdo de acompañamiento u observación con la Unión Europea (UE) y espera firmar otro convenio con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, la próxima semana.

Rivas ha dicho que la autoridad electoral "básicamente" asumirá los mismos compromisos con todos los organismos internacionales de observación: libre movilización, acceso a las mesas de votación y derecho a pronunciarse sobre los comicios.

El 6 de noviembre unos 3,4 millones de nicaragüenses habilitados para votar elegirán a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.