El presidente Evo Morales canceló el sábado su participación en las celebraciones de la efemérides de la región oriental de Santa Cruz ante el temor de un posible hostigamiento de grupos opositores.

"Tenemos información de que grupos radicales quieren generar problemas, debido a eso el presidente tomó la decisión de retornar" a La Paz, dijo el ministro de Comunicación Iván Canelas.

La celebraciones de Santa Cruz eran presididas el sábado por el gobernador Rubén Costas. Tampoco estuvo el vicepresidente Alvaro García. Morales entregó el viernes algunas obras en localidades rurales alejadas de esa capital y regresó a La Paz el viernes en la noche.

Santa Cruz, la provincia más grande y prospera del país, es un bastión opositor al mandatario.

El nivel de aprobación de Morales cayó en septiembre al 37% en comparación al 44% del pasado mes y está en uno de sus niveles más bajos desde que asumió el gobierno en enero de 2006, según una encuesta divulgada el martes por la encuestadora Ipsos, Apoyo, Opinión y Mercado.

Analistas atribuyeron la merma en la popularidad a la protesta de indígenas que rechazan una carretera que el gobierno promueve y que atravesaría el corazón de una reserva natural.