La empresa calificadora de riesgos Moody's bajó dos niveles la calidad crediticia de ocho bancos griegos debido a su voluminosa cartera de bonos soberanos griegos y al deterioro económico que vive el país.

Por su parte, el ministro alemán de Hacienda dijo que sería necesario reevaluar un segundo paquete del crédito contingente internacional después que los inspectores hallaron dificultades en su implementación.

Moody's anunció el viernes que redujo la calificación del Banco Nacional de Grecia, EFG Eurobank Ergasias, Banco Alfa, Banco del Pireo, Banco Agrícola de Grecia y Banco Atica a un nivel de CAA2 desde el nivel B3. También redujo las calificaciones del Banco Emoriki de Grecia y del Banco General de Grecia a B3 de B1.

La agencia dijo que el panorama de los depósitos a largo plazo de los bancos y la calidad de su deuda son negativos.

Las acciones en la bolsa de valores de Atenas se desplomaron nuevamente y el índice general bajó un 4,6% en la contratación de la tarde para caer a 791,7. Las acciones bancarias se contrajeron más del 8%.

Moody's mencionó el "esperado impacto de la deteriorante situación económica nacional de los créditos morosos", la "contracción de los depósitos (bancarios) y la continuidad de la frágil situación de liquidez".

El gobierno griego intenta cumplir los mandatos pactados para recibir un crédito internacional de contingencia que evite la bancarrota del país. Esta semana anunció nuevas medidas de austeridad para reducir su déficit presupuestario y garantizar con ello el pago del siguiente desembolso del préstamo, sin el cual se declararía en insolvencia de sus obligaciones a mediados de octubre.

Las autoridades europeas han comenzado a hablar abiertamente de la posibilidad de una bancarrota griega, y esos temores han agravado la inquietud de los mercados internacionales.

En Washington, donde asiste a la reunión del FMI, el ministro de Hacienda alemán Wolfgang Schaeuble dijo que estaría "sorprendido si las precondiciones para el pago del próximo tramo (del paquete de ayuda) hubieran cambiado, pero no las precondiciones de un programa adicional para Grecia".

Los inspectores internacionales de la deuda griega interrumpieron una misión revisora en Atenas hace semanas entre desacuerdos sobre si el país estaba cumpliendo sus metas. Prevén regresar la semana próxima.