Cientos de combatientes revolucionarios avanzaron el sábado sobre la ciudad natal de Moamar Gadafi en la primera ofensiva significativa en una semana, mientras los nuevos gobernantes de Libia trataban de eliminar los últimos focos leales al régimen del líder fugitivo. Simultáneamente la conducción política buscaba afianzar su autoridad con la promesa de anunciar un gobierno interino.

Una serie de explosiones sacudió la ciudad de Sirte mientras las fuerzas de Gadafi resistían con fuego de morteros y cohetes lanzagranadas. Un médico dijo que por lo menos un combatiente murió y 25 resultaron heridos.

Ambos bandos han mantenido posiciones más o menos estáticas desde que los ex rebeldes intentaron avanzar sobre la ciudad hace una semana y fueron rechazados por una resistencia enérgica. Más de un mes después que los revolucionarios tomaron Trípoli y desalojaron a Gadafi, siguen luchando por conquistar los últimos bastiones del caudillo en el centro y el sur del país.

En Trípoli se produjo el sábado una serie de explosiones en un depósito de vehículos militares cerca del puerto. Por el momento se desconocían las causas. Un revolucionario en el lugar, Alaa Dali, conjeturó que pudo haber sido un accidente, pero no descartó que se tratase de sabotaje por parte de los adeptos a Gadafi.

Hasta ahora, desde que los revolucionarios tomaron el control de la nación en agosto, no ha habido ataques significativos en la capital. Un solo camión de bomberos combatió las llamas.

El Consejo Nacional de Transición, que encabezó la rebelión, es ahora el gobierno formal de Libia, aunque sigue esforzándose por imponer su autoridad. El sábado, el titular del consejo, Mustafa Abdul-Jalil, anunció que se anunciará un nuevo gobierno interino la semana entrante.

La medida presumiblemente dará al gobierno una estructura más formal en el proceso conducente a las elecciones, y será la oportunidad de expandir la base del consejo, que la semana pasada no logró designar un gabinete por desacuerdos acerca de qué ciudades debían estar representadas y otras cuestiones.