La iglesia católica dominicana comenzó el viernes una jornada de dos días de oración y ayuno contra la violencia, al considerar que el país vive una escalada de crimen y que la delincuencia ha penetrado en las instituciones de seguridad.

"No podemos continuar contemplando este alarmante, vergonzoso e indignante espectáculo que los criminales están escenificando", comentó Nicolás de Jesús López Rodríguez, arzobispo de Santo Domingo y único cardenal dominicano.

A la homilía asistieron miembros del gabinete de gobierno y la mayoría de candidatos a la presidencia.

La jornada de oración fue convocada por la Conferencia del Episcopado ante las recientes ejecuciones entre narcotraficantes, los frecuentes casos de violencia intrafamiliar y la participación de policías y militares en el crimen organizado.

Radhamés Jiménez, procurador general, informó a principios de septiembre que en los primeros ocho meses del año se registraron al menos 24 ejecuciones por parte de sicarios vinculados al crimen organizado.

Danilo Medina, candidato a la Presidencia del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), reconoció el viernes, al salir de la homilía oficiada por López Rodríguez, que los altos niveles de pobreza del país representan "un caldo de cultivo" para la delincuencia.

Todos los obispos y sacerdotes dominicanos ofician desde el viernes misas dedicadas a orar por la paz.

La Conferencia del Episcopado también realiza una "cadena de oración" a través de sus emisoras de radio y canales de televisión.

La jornada de oración concluirá el sábado, cuando se celebra el Día de la Vírgen de las Mercedes, patrona de República Dominicana.