El presidente de Perú, Ollanta Humala, señaló hoy, durante su primer discurso ante Naciones Unidas, que el objetivo de su mandato es "democratizar la democracia", al tiempo que expresó el reconocimiento de su país al estado palestino.

"Mi Gobierno se propone profundizar la democracia de tal manera que pueda resolver los problemas y necesidades de todos y no de una minoría. Es decir, democratizar la democracia", dijo el mandatario peruano durante su intervención ante el pleno de la Asamblea General de la ONU que concluye sus debates públicos la próxima semana.

Agregó que "la democracia es la base para la autodeterminación de un pueblo, y el Estado debe estar preparado para asumir esta voluntad con lealtad", al tiempo que subrayó que "ese es el fundamento de una democracia soberana".

Humala señaló que para alcanzar el compromiso, el Estado es la institución responsable de diseñar el camino hacia la transformación mediante decisiones públicas aplicadas a la política y a la economía.

En su primera intervención ante los demás 192 miembros del organismo multilateral el presidente peruano se refirió a que "América Latina es la región más desigual del mundo. Su clase política no puede decir que se haya cumplido el sueño de los iniciadores de la independencia y de los fundadores de las actuales repúblicas".

Pidió "reforzar la fraternidad" en la región, y agregó que "en ese sentido, valga la oportunidad para sumarme desde este podio al reconocimiento del Estado Palestino y su derecho a vivir en paz y armonía con el conjunto de países de las Naciones Unidas".

El mandatario peruano se refirió al problema del narcotráfico, del que dijo que es una de las "más graves amenazas mundiales".

"Es indispensable reconocer que este gran problema no ha sido derrotado, peor aún, su poder e influencia aumentan cada día", agregó Humala que señaló que de esa manera se podrá restablecer una política integral, "concertando con los actores responsables y otorgando igual importancia al control de la oferta como a la reducción de la demanda".

Instó a los estados a actuar de manera firme y coordinada para combatir ese tipo de delincuencia.

Humala dijo a la Asamblea General de la ONU que la producción de hoja de coca es fuente de ingresos para decenas de miles de personas que no siempre cuentan con una alternativa viable para su subsistencia.

"Mi Gobierno busca que la política antidrogas proceda a la erradicación de cultivos ilegales de coca, y que contemple al mismo tiempo la necesidad de incluir a los campesinos productores en programas de desarrollo alternativo", subrayó.

También pidió combatir "con mayor ahínco a las organizaciones criminales trasnacionales que son las principales beneficiarias de este negocio ilícito", de las que dijo que además de obtener enormes ganancias, se aprovechan de situaciones de pobreza y de la debilidad del Estado en zonas de difícil acceso.

Humala anunció que su país ha convocado para el segundo trimestre de 2012 en Lima una reunión de ministros de Relaciones Exteriores y jefes de organismos encargados de la lucha contra las drogas para abordar estos asuntos y definir acciones concretas.

Además, se refirió a que Perú es un país multicultural que está en proceso de reconocer la riqueza de su propia diversidad, y que ahora vive una "revolución gastronómica que demuestra que la diversidad contribuye a la inclusión social y el desarrollo sostenible".

Afirmó que la gastronomía de su país es el resultado de la mezcla de las culturas indígena, africana, europea, árabe y asiática, y que por eso han solicitado a la "Unesco el reconocimiento de la cocina peruana como elemento representativo del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad".