Las malas condiciones climáticas frustraron el diálogo anunciado para hoy entre el ministro boliviano de Exteriores, David Choquehuanca, y los indígenas que marchan hacia La Paz en protesta por una carretera financiada por Brasil que partirá en dos una reserva natural.

El viceministro boliviano de Régimen Interior, Marcos Farfán, dijo en rueda de prensa que la lluvia torrencial que cae en la región impidió que la avioneta de Choquehuanca aterrizara donde la marcha está detenida por cientos de policías y campesinos afines al presidente Evo Morales.

"Están esperando que mejore el tiempo para que la avioneta parta nuevamente (...) es difícil que una avioneta pueda volar, por los riesgos que existen"; agregó.

Morales había enviado hoy de nuevo a Choquehuanca en busca de un acuerdo que frene la marcha indígena, que empieza a causar divisiones en su partido.

El canciller partió por segunda vez en diez días al encuentro de aproximadamente 1.500 indígenas que caminan desde hace 39 días hacia La Paz, en el octavo intento de negociación de miembros del gabinete de Morales.

La marcha está frenada cerca del pueblo de Yucumo, a más de 300 kilómetros de La Paz, sede del Gobierno, por centenares de policías, colonos y cultivadores de coca afines al mandatario.

El conflicto con las etnias de la Amazonía está deteriorando la imagen de indigenista y ecologista que cultiva Morales, de origen aimara, y empieza a causar divisiones en el oficialismo.

Varios diputados indígenas amenazaron con retirar su apoyo al partido del mandatario, el Movimiento al Socialismo (MAS), e incluso enjuiciar a ministros si la Policía mantiene el bloqueo a la marcha.

El dirigente indígena Rafael Quispe dijo hoy que los marchistas decidieron recibir a Choquehuanca, cuando pueda llegar, para ver "si ha cambiado el Gobierno de actitud o no", respecto a la carretera que parte en dos el parque natural del Tipnis.

"Queremos escucharle. Si ha venido con una noticia positiva de este cambio de actitud, puede ser que el diálogo se abra. Los indígenas tenemos todo el tiempo y paciencia", agregó.

Quispe acusó a Morales de montar "una campaña, un show político", con viajes al parque natural, pero no para hablar con los que protestan por la carretera, sino con grupos afines.

Además, insistió en que los policías y colonos y cultivadores de coca afines del Gobierno siguen impidiendo que les lleguen víveres y agua.

"No tenemos agua. Hay un arroyo allá (...) no nos dejan pasar a sacar el agua. Es un crimen de lesa humanidad que no haya acceso al agua", dijo Quispe a la radio Erbol.