El Fondo Monetario Internacional (FMI) se negó a comentar el viernes sobre el exhorto librado por un juez argentino para que el organismo multilateral informe sobre los parámetros que utiliza para difundir datos de la inflación en la nación sudamericana.

El director del FMI para el hemisferio occidental Nicolás Eyzaguirre rehusó en conferencia de prensa a comentar el exhorto emitido la víspera por el juez en lo penal económico Alejandro Catania porque "un exhorto es algo entre el poder judicial y el que lo recibe".

La solicitud judicial, acompañada de otra para que seis diarios de Buenos Aires le informen sobre los periodistas que escriben noticias e investigaciones de índices inflacionarios, deja al descubierto una polémica en Argentina sobre la medición oficial de la inflación que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que difiere sustancialmente de la que realizan empresas privadas y el Congreso argentino.

Eyzaguirre reiteró el viernes su decisión de analizar estadísticas de diversas fuentes sobre la tasa inflacionaria argentina pero aún no ha definido cómo la presentará en su próximo reporte de pronósticos regionales.

"Necesitamos saber qué ocurre. Si no vemos la realidad, apenas podremos anticipar problemas", agregó el funcionario, quien explicó que aún no han definido cómo expresarán el manejo de varias fuentes en el próximo reporte regional de pronósticos.

"Es nuestra obligación obligar a los países a tener la mejor información posible, para beneficio de ellos y porque es fundamental para nosotros", agregó.

Eyzaguirre se pronunció al día siguiente de que la nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) expresara su disposición a sostener un "diálogo constructivo" con la mandataria Cristina Fernández sobre la confiabilidad de los indicadores oficiales argentinos para el producto interno bruto (PIB) y la inflación.

En su reporte sobre pronósticos globales difundido esta semana, el FMI aclaró en una nota de pie de página que ya no se limitará a procesar estadísticas provenientes del gobierno argentino por considerar que el indicador de crecimiento económico es sobreestimado y el de inflación subestimado.

El informe del FMI coloca a Argentina a la cabeza de los pronósticos de crecimiento en la región para este año con 8,0% y 4,6% en 2012 tras alcanzar 9,2% en 2010. El documento muestra también a la nación sudamericana con la segunda inflación más alta del continente (11,5% para 2011 y 11,8% para 2012), superada solamente por el 25,8% de Venezuela.

Desde que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) fue intervenido en 2007 por el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner hay discrepancias entre los cálculos privados y los oficiales sobre el valor del costo de vida.

El gobierno argumentó que el método de medición utilizado hasta ese momento estaba caduco, pero los críticos denunciaron que la intervención del INDEC tenía un propósito político con vistas a las elecciones que consagraron a la actual presidenta Cristina Fernández.

Cuatro años después y en medio de fuertes reclamos de opositores, la administración de Fernández solicitó al FMI colaboración para la elaboración de un nuevo índice de inflación a nivel nacional. En una reciente visita, el organismo entregó sus recomendaciones.

La inflación figura entre las principales preocupaciones de los argentinos, que el 23 de octubre elegirán presidente. Fernández tiene amplias posibilidades de ser reelegida.

__

Luis Alonso Lugo está en twitter como @luisalonsolugo