Las caídas en los precios de materias primas ocurridos en los últimos días distan mucho del colapso industrial ocurrido tras la crisis de 2008, por lo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo el viernes su pronóstico de que América Latina y el Caribe experimentará un crecimiento vigoroso gracias a la estabilidad en los precios de insumos.

El director del FMI para el hemisfério occidental, Nicolás Eyzaguirre, dijo en conferencia de prensa que si bien actualmente la libra de cobre se cotiza alrededor de los tres dólares, justo después de la debacle global el precio se desplomó de cuatro a un dólar y las estadísticas de producción industrial colapsaron.

"Hoy tenemos una situación completamente diferente. No hemos visto una caída de la economía global. No vemos ni siquiera una situación en que haya crecimiento negativo", dijo Eyzaguirre durante la reunión anual que el FMI inició en la capital estadounidense. "A menos que la situación se deteriore aún más, y que los mercados financieros queden sin liquidez, no hay razón para creer que los precios de materias primas descenderán como en 2008".

El FMI estima que la región crecerá 4,5% este año y 4% en 2012 porque asume que la crisis con la deuda en Europa será contenida y la condiciones financieras tenderán a normalizarse.

"La mayoría de los temores giran torno a Europa y Estados Unidos. Necesitamos que los países desarrollados pongan su casa en orden lo antes posible, para que la situación no empeore. Confiamos en que lo harán y confiamos en la resistencia ganada por las políticas macroeconómicas en América Latina", agregó.

El optimismo de Eyzaguirre sobre la capacidad de Europa para resolver su endeudamiento contrasta de alguna manera por lo expresado el viernes por el presidente del banco central brasileño Alexandre Tombini, quien alertó que el riesgo de que el mundo caiga en una recesión global "es mayor hoy de lo que fue al comienzo del año".

Eyzaguirre expresó que la aguda caída experimentada esta semana por los mercados bursátiles y la devaluación de algunas divisas latinoamericanas como el real brasileño y el peso chileno no puede interpretarse como una falta de confianza de los inversionistas en las organizaciones internacionales, ya que las medidas toman tiempo en ponerse en práctica.

"Podemos trazar el camino a la recuperación y las medidas a adoptar, pero esas acciones tardan en materializarse. Lo que importa es que los gobiernos se comprometan a adoptarlas y no dejen dudas sobre su compromiso para ejecutarlas", indicó. "Todavía no hemos salido del bosque porque aún faltan medidas adicionales, y por eso los mercados están algo inestables".

La semana que culminó el viernes resultó ser la peor para el índice Dow Jones desde 3 de octubre del 2008, pese a que los países agrupados en el G20 ofrecieron la víspera adoptar las medidas necesarias para preservar la estabilidad de los mercados financieros. En Brasil, el real ha perdido 12% de su valor frente al dólar desde agosto.

Los inversionistas temen una recesión si los bancos europeos sufren pérdidas por un posible impago de Grecia.

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Luis Alonso Lugo está en twitter como @luisalonsolugo