Cuando Sergio "Kun" Agüero abandonó el Atlético de Madrid el pasado julio por la puerta de atrás, revivió la leyenda de equipo sufrido del club rojiblanco.

Mes y medio después, el rugido de "¡Kun-Kun!" ha sido reemplazado en las gradas del estadio Vicente Calderón por loas a la nueva sensación de la liga española: el colombiano Radamel Falcao.

"Para nosotros el 'Kun' ya es pasado. Ahora tenemos otras miras y otros ídolos", aseguró esta semana el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, antes de destacar "la ilusión" generada por Falcao en la afición.

Con un triplete ante el Racing de Santander en su segundo partido de la competición y dos nuevos zarpazos ante el Sporting de Gijón el pasado domingo, el delantero al que apodan "Tigre" se ha encaramado al podio de máximos goleadores en España.

Comparte la punta con el considerado mejor futbolista del mundo, Lionel Messi y el valencianista Roberto Soldado. Pero sí es dueño en solitario del mejor promedio goleador, ya que sus cinco tantos los ha marcado en sólo tres jornadas, una menos que sus colegas. Y eso que se quedó sin marcar en su estreno, frente al Valencia, y le anularon otro gol.

Contando el cotejo por la Liga Europa ante el Celtic de Glasgow, en el que se despachó con otra diana, Falcao promedia 1,5 goles por partido.

"Soñaba con venir a España y demostrar mi potencial. Tenía mucha fe y sabía que lo podía hacer. No todos los partidos se van a dar tan bien como hasta ahora, pero tengo la convicción de que, con la ayuda de mis compañeros, voy a ir evolucionando en este torneo", comentó Falcao tras la victoria contra el Sporting.

El sábado tiene oportunidad de seguir sumando en su visita al magno escenario del Camp Nou, en cotejo con el Barcelona. Duelo de cinco estrellas entre dos conjuntos clásicos del campeonato y cruce de goleadores latinoamericanos en racha: Messi contra Falcao.

"Estamos convencidos de que unidos y trabajando los objetivos son más fáciles y el grupo es día a día más fuerte. Tenemos que ir a Barcelona con la convicción de hacerlo lo mejor posible", comentó el viernes el colombiano. "Veo que la posibilidad más grande es que el lunes el protagonista sea el Atlético y no Falcao. Ese es el objetivo".

El técnico barcelonista, Pep Guardiola, ya anda rascándose la cabeza pensando en cómo frenarle: "Es un gran talento que va muy bien por alto, y se mueve como muy pocos en el área. No es casualidad que haya metido tantos goles, porque juegan muy bien por banda y le ponen muchos centros buenos".

Aseguran los médicos del Atlético que el "Tigre" llegó en asombrosa forma física después de deslumbrar con el Porto la pasada campaña y disputar la Copa América con la selección colombiana.

El artillero — al que su padre, ex defensor del Unión Magdalena de Santa Marta, bautizó con el nombre del gran ex futbolista brasileño Falcao — se ha adaptado rápido a la vida en Madrid mientras reside en un hotel a las afueras de la ciudad.

Sin dificultades de idioma, arropado por la notable colonia colombiana local y apadrinado por su compatriota Luis Amaranto Perea, veterano de ocho temporadas en el vestuario "colchonero", el "Tigre" ha podido centrarse en lo que mejor se le da: meter goles.

"Estoy muy contento por la evolución del grupo y he podido colaborar con goles. La alegría es completa", dijo Falcao, recordando que "trato de darle al equipo otras opciones, no sólo en el área, sino también generando fútbol y espacios".

El futbolista de 25 años llegó soltero y sin compromiso a Madrid, pero aseguran los que le conocen que se trata de un chico tranquilo y apegado a la religión, que cuida su alimentación y su estilo de vida al máximo, características que arrastra desde que surgió de las divisiones inferiores de River Plate. Un perfil parecido al del madridista Kaká fuera del campo.

Pero dentro, nada que ver.

Dueño de un juego aéreo notable, el "Tigre" ha exhibido una voracidad fuera de lo normal en sus primeros pasos en la liga, monopolizando el ataque del Atlético: ha rematado 15 veces en sus tres juegos, 11 de ellos entre los tres palos y cinco al fondo de las mallas.

Y la mayoría, a un toque, como otro ilustre delantero rojiblanco en la década de los 80: el mexicano Hugo Sánchez. Contra el Sporting, tocó el balón en nueve de los 12 córners botados.

"El equipo debe de seguir trabajando para él. Está claro que se ha fichado a un grandísimo goleador para disfrute del fútbol español. Ha costado mucho trabajo traerlo y ha sido un gran acierto, porque se va a codear con los grandes, como Messi y Cristiano Ronaldo", señaló su entrenador, Gregorio Manzano, encantado con el rendimiento de su nuevo "crack". "No deja de sorprender que se haya adaptado tan pronto pero, por encima de sus goles, está su humildad. Es una gran persona que ha calado muy bien en el vestuario".

Su homólogo en el Sporting, Manolo Preciado, también se deshizo en elogios a su verdugo: "Tiene una calidad tremenda. En la previa dije que era muy difícil sustituir a 'Kun' y (Diego)Forlán, pero nos pudo meter seis goles. Es un fenómeno".