El presidente electo de Zambia, el hasta ahora líder opositor Michael Sata, juró hoy el cargo y se comprometió a impulsar el sector agrícola y a combatir la corrupción, durante la ceremonia de investidura como nuevo mandatario del país.

Durante un breve acto oficiado por el presidente del Tribunal Supremo y delante de miles de seguidores, Sata, del Frente Patriótico (PF), indicó que la agricultura zambiana necesita medidas urgentes que la hagan resurgir.

Asimismo, el llamado "Rey Cobra" -por su agresividad verbal- aseguró que el nuevo Ejecutivo que presidirá pondrá en marcha una serie de políticas que permitan a Zambia, el mayor productor de cobre de África, beneficiarse de su riqueza mineral.

Varias agrupaciones civiles locales celebraron la victoria de Sata en las elecciones del pasado martes y le urgieron a que establezca un diálogo más fluido que su antecesor, Rupiah Banda, con la sociedad civil.

Por su parte, el ya expresidente Banda, del Movimiento para la Democracia Multipartita (MMD), que había gobernado el país durante los últimos 20 años, reconoció su derrota en las urnas y se despidió con un discurso a la nación, en el que afirmó haberse esforzado al máximo para cumplir las expectativas del pueblo zambiano.

"El pueblo de Zambia ha hablado y todos debemos escuchar. Aceptaremos los resultados. Somos un partido democrático y no conocemos otra vía", señaló Banda.

Sata y sus promesas políticas para los más desfavorecidos sumaron miles de sufragios de los pobres, los jóvenes y los desempleados descontentos con la gestión de Banda, sobre la que planeaba la sombra de la corrupción y la intolerancia.

Las elecciones zambianas estuvieron supervisadas tanto por observadores locales como por misiones de la Unión Africana (UA) y de la Unión Europea (UE).

La jefa de la delegación de UE, la eurodiputada española María Muñiz, declaró el martes que, en función de los informes de los observadores europeos, la jornada electoral transcurrió "de manera pacífica, transparente y correcta".