El fuerte calor y las ganas de fiesta de un público entregado marcaron el inicio del Rock in Rio, que comenzó hoy con carreras para garantizarse el mejor lugar en los conciertos después de horas de filas a las puertas de la Ciudad del Rock.

El recinto recibió tras su apertura oficial a los más madrugadores, que se tostaban bajo el tórrido sol a la espera de que Claudia Leitte, Katy Perry, Elton John y Rihanna desfilen esta noche por el escenario Mundo en el primer día del festival.

La jornada, con un marcado acento en el pop, concluirá con los ritmos de la "reina de Barbados", que entrará en escena después del cantante británico y de que Katy Perry suelte todo su descaro y desfachatez sobre el escenario.

El público, formado sobre todo por adolescentes, optó por un "look" ligero y veraniego para soportar las altas temperaturas que se registran hoy en Río de Janeiro y no dudó en refrescare en el agua que emana de las fuentes de la Ciudad del Rock, que espera la visita de más de 700.000 personas en las siete noches de concierto.

Como buen anfitrión, el creador y presidente del festival, Roberto Medina, saludó a los primeros que ingresaron en el recinto y elogió la importancia del público para el espectáculo.

"Un evento de estos ocurre por el público. Los espectadores son más importantes que el artista que se presenta", afirmó Medina.

El entusiasmo por el comienzo del Rock in Rio se palpa en los aledaños del recinto, donde una riada humana aguarda para pasar los rigurosos controles de seguridad y acceder a un área de 150.000 metros cuadrados en el que no falta la diversión y la música.

El clima veraniego que se respira ha animado a los adolescentes a tumbarse en los 40.000 metros cuadrados de césped artificial que cubren parte de la Ciudad del Rock y a experimentar fuertes emociones con atracciones como la montaña rusa o una tirolesa de 200 metros que comienza su vuelo desde una torre de 24 metros de altura.

La música, sin embargo, comenzó a sonar tras la apertura de las puertas en el escenario Sunset, donde se reúne un público alternativo para disfrutar de un cartel formado sobre todo por artistas brasileños alejado de los sonidos más comerciales.

El área reservada para los establecimientos de comida rápida, en los que triunfan las tradicionales hamburguesas, se pobló rápidamente de jóvenes ansiosos por saciar el hambre después de horas de espera para entrar al Rock in Rio y reponer fuerzas de cara a una noche que se prevé larga y movida.

La Ciudad del Rock se asemeja incluso a un enorme centro comercial al aire libre en el que no faltan tiendas de electrodomésticos, agencias de viajes y decenas de bares que sirven a destajo litros de cerveza para paliar la sed que provoca el fuerte calor.

Más allá de las estrellas del Rock in Rio, la protagonista del primer día es una joven idéntica a Rihanna, que incluso llegó al recinto con una ropa similar a la que emplea la cantante en sus conciertos y con la que mucha gente se ha fotografiado.