El Gobierno de Ecuador anunció hoy que propondrá al indígena Segundo Andrango como su embajador en El Salvador, designación que sucede a la de Ricardo Ulcuango, otro miembro de la nacionalidad kichwa que ahora dirige la legación diplomática ecuatoriana en Bolivia.

La Cancillería en Quito informó que Andrango será oficialmente designado en un acto público que se celebrará el próximo martes en la ciudad andina de Cotacachi, de donde es oriundo.

Andrango y Ulcuango son los primeros indígenas en ser escogidos como representantes diplomáticos del país, un hecho que el Gobierno ecuatoriano considera que consolida el Estado "plurinacional e intercultural", como reza la Constitución del país.

En esa línea, la Cancillería ecuatoriana también ha empujado una política denominada "diplomacia incluyente" y ha señalado que designará en altos cargos a otros representantes de las nacionalidades indígenas y grupos sociales minoritarios.

En esta línea, la congresista Aminta Buenaño, que representa al pueblo montubio (campesinos de la costa), ha sido propuesta como nueva embajadora de Ecuador en España.

Andrango, de 60 años, pertenece a la Federación de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), una de las más importantes del país y afín al Gobierno del presidente Rafael Correa.

Los indígenas en Ecuador han sido un sector históricamente marginado de las decisiones políticas.

Pese a las designaciones de Ulcuango y Andrango, la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), la organización social más importante del país, ha mantenido fuertes críticas al Gobierno de Correa, sobre todo por desacuerdos en unas leyes sobre minería y recursos hidrológicos.

La Conaie, incluso, expulsó de sus filas a Ulcuango tras conocer su designación como embajador en Bolivia, al considerar que ello no concretaba las exigencias del colectivo de crear un verdadero Estado plurinacional e intercultural.