Aunque se percibe una tendencia a la baja en el número de personas desplazadas por la violencia desde 2010, el fenómeno persiste y es causado por todos los actores ilegales armados y en ocasiones por acción u omisión de la fuerza pública, aseguró el viernes un grupo no gubernamental.

"El desplazamiento se mantiene a pesar de que hay una disminución respecto a años anteriores, pero esta tendencia sigue siendo muy preocupante", dijo Marco Romero, directivo de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), con 20 años de trabajo monitoreando el desplazamiento interno.

El número de personas desplazadas en el primer semestre de 2011 fue de 89.750 colombianos ó 17.950 familias, dijo Romero al presentar en conferencia de prensa un informe semestral sobre el fenómeno en el país.

Agregó que carecen de datos comparativos con respecto del primer semestre de 2010. En todo el año pasado se reportaron 280.000 desplazados en 17 de los 32 departamentos del país.

De acuerdo con cifras de la Agencia Presidencial para la Acción Social en el primer semestre de 2011 hubo unas 48.000 personas desplazadas. La disparidad entre las cifras de Codhes y las oficiales se debe principalmente a que Acción Social sólo cuenta a las personas que se registran en sus distintas oficinas mientras muchos desplazados, de acuerdo con el grupo no gubernamental, aún no se presentan.

Romero dijo que en el primer semestre el mayor volumen de desplazados, 20% o unas 18.088 personas, que salió de sus regiones de origen lo hizo por enfrentamientos armados, labores de erradicación de cultivos de drogas y bombardeos de la fuerza pública contra grupos ilegales.

En cuanto a las regiones las tres primeras en generar desplazamiento de población fueron los departamentos de Antioquia, en el noroeste del país, así como Nariño y Cauca, en el suroeste del país sobre la costa del Pacífico. Estos dos últimos son los que han sufrido en los últimos meses mayor cantidad de acciones armadas por ser paso clave para el tráfico de drogas.

"La salida forzada es más notoria en los municipios del Pacífico colombiano, epicentro de la expansión del conflicto armado en la última década... las fumigaciones y erradicación de cultivos de coca, presencia activa de guerrillas y nuevos grupos paramilitares y control de rutas del narcotráfico explicarían el desplazamiento en estas regiones del norte y suroccidente del país", dijo Codhes en su informe de 29 páginas.

En su informe anual de 2010, Naciones Unidas indicó que de las 62.000 hectáreas sembradas en Colombia con coca --materia prima de la cocaína--, el mayor porcentaje se ubica en Nariño, con unas 15.900 hectáreas. Los sembradíos, su procesamiento y tráfico son parte de la fuente de financiamiento de los grupos armados ilegales.