La Cámara de Representantes y el Senado están enfrentados por la financiación del organismo federal que ayuda a las víctimas de desastres naturales, por su cuantía y la forma de pagarlo.

La medida evitará además la paralización de la burocracia federal el próximo fin de semana al financiar los organismos gubernamentales al comiendo del nuevo año fiscal, el 1 de octubre, hasta el 18 de noviembre. Fue aprobada por 219-203 votos.

La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó el viernes un proyecto que destina 3.700 millones de dólares para las víctimas del huracán Irene, incendios forestales en Texas, tornados y otros desastres naturales.

Los líderes del Senado, dominado por los demócratas, prometieron rechazar el proyecto de ley republicano por considerarlo insuficiente y por reducir en 1.500 millones de dólares las subvenciones que otorga el departamento de Energía.

La versión del Senado aprobada la semana pasada con el voto de 10 republicanos destina 6.900 millones de dólares en ayuda para los desastre pero sin una reducción de otros fondos como contrapartida, por lo que la cifra pasará a engrosar el déficit.

El vocero de prensa de la casa Blanca Jay Carney culpó el viernes a los republicanos al indicar que aprobaron un proyecto de ley sabiendo que sería rechazado en el Senado.

Un vocero del presidente de la Cámara, el republicano John Boehner, culpó a los demócratas al considerar que el proyecto de ley aprobado por la cámara baja tiene fondos suficientes para financiar a corto plazo a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA por sus siglas en inglés, y que el Congreso podría destinar otras partidas más adelante.