Una joven siria de 18 años cuyo cadáver mutilado fue hallado en una morgue parece ser la primera mujer que murió en cautiverio durante el levantamiento que lleva seis meses, afirmó Amnistía Internacional el viernes.

La familia de Zainab al-Hosni halló su cuerpo por casualidad mientras buscaba el cadáver de su hermano activista en la ciudad de Homs, precisó la organización defensora de los derechos humanos con sede en Nueva York. La familia dijo que la habían decapitado, cortado los brazos y despellejado.

"Si se confirma que Zainab estaba presa cuando murió, sería uno de los casos más inquietantes de una muerte en detención que hayamos visto hasta ahora", afirmó Philip Luther, subdirector de Amnistía para el Oriente Medio y el norte del Africa.

Amnistía denunció que Zainab fue capturada por individuos de civil que se supone eran miembros de las fuerzas de seguridad el 27 de julio, aparentemente para presionar a su hermano activista Mohamed Deeb al-Hosni a entregarse.

Las muertes de Zainab y su hermano elevan a 103 el número de prisioneros muertos en Siria desde que comenzó el levantamiento en marzo, dijo Amnistía.

En general, las Naciones Unidas calculan que 2.600 personas han muerto desde marzo y no hay indicios de que ninguno de los dos bandos esté por ceder.

El movimiento de protesta se ha mantenido firme aunque la oposición no tiene una conducción clara que pueda ofrecer una alternativa al presidente Bashar Assad, cuya familia gobierna Siria desde hace más de 40 años.

El viernes, las fuerzas de seguridad dispararon contra miles de manifestantes que reclamaban la unidad de la oposición contra el régimen de Assad. Las protestas de los viernes se han convertido en un ritual semanal en Siria, pese a la certeza de que las fuerzas de seguridad recibirán a los manifestantes a balazos.

Simultáneamente la Unión Europea accedió a prohibir las inversiones en el sector petrolero sirio a fin de poner más presión a Assad para que ponga fin a la sangrienta represión.