Varias decenas de manifestantes irrumpieron el jueves en una conferencia de prensa en la que Amnistía Internacional dio a conocer un informe sobre las acusaciones que pesan sobre el ex dictador Jean-Claude Duvalier.

Los manifestantes acusaron a la organización de provocar divisiones y carecer de credibilidad.

En las afueras de un céntrico hotel de Puerto Príncipe, algunos de los manifestantes mostraron un par de cráneos y fémures que ellos dicen eran de miembros de la milicia privada de Duvalier que fueron hostigados luego de que una revuelta popular derrocase al déspota conocido como Baby Doc en 1986. Los huesos, dijeron, eran evidencia de que Amnistía Internacional tenía una agenda política porque el grupo no estaba documentando los abusos y crímenes cometidos tras la caída de Duvalier.

Mientras tanto, el abogado de Duvalier gritó mientras los miembros de Amnistía trataban de hablar con los reporteros sobre su nuevo informe.

"Es muy frustrante", dijo James Burke. "Es una pena que no pudimos tener un diálogo sobre éstos".

La delegación de tres miembros de Amnistía Internacional había llegado a Haití para dar a conocer el reporte de 40 páginas que contiene testimonios que consiguieron en misiones que datan de la década de 1980. Los activistas planeaban además reunirse con funcionarios haitianos y diplomáticos extranjeros en un esfuerzo para acelerar la investigación de la causa que comenzó en enero, apenas días después de que Duvalier regresase repentinamente a Haití luego de 25 años de exilio.

Pero antes de que los activistas pudiesen hablar el jueves por la mañana, los partidarios de Duvalier ingresaron a la sala de conferencias en Le Plaza Hotel, gritando que los "imperialistas" no tenían derecho a hablar y que estaban fomentando la división del país. Más de una decena de víctimas y familiares habían acudido para expresar sus testimonios de lo que sufrieron bajo Duvalier, pero se fueron cuando comenzó la intimidación.

El reporte de Amnistía revela testimonios de decenas de prisioneros políticos que fueron encarcelados y y torturados bajo el régimen de Duvalier.

El documento llama además a las autoridades haitianas a admitir su responsabilidad por graves violaciones de los derechos humanos y al presidente Michel Martelly como jefe de Estado a emitir una disculpa pública para las víctimas.