Un mes luego de cumplir 40 años, Jorge Posada se paró en el plato, y se encontró en una situación conocida, aunque diferente. No es ya el receptor titular, pero sigue siendo un campeón.

Posada bateó como emergente y ayudó a que los Yanquis conquistaran otra vez el cetro divisional, al conectar un sencillo que significó la ventaja en el octavo inning, para que Nueva York venciera 4-2 a los Rays de Tampa Bay en el segundo encuentro de una doble cartelera.

En el primer partido, los Yanquis se impusieron por idéntica pizarra, para amarrar un boleto en los playoffs. Por la noche, conquistaron el gallardete en la División Este de la Liga Americana.

Posada se emocionó tanto que estaba seguro de que el juego había concluido luego que su batazo con las bases llenas puso la pelota en el jardín derecho, mientras el corredor sustituto Greg Olson anotaba desde la antesala.

"Pensé que era la parte baja de la novena entrada, para ser sincero", dijo Posada. "Luego vi a Tex (Mark Teixeira) anotar desde la intermedia y me pregunté, '¿qué pasa?'"

Para los Rays fue una jornada dolorosa, pues perdieron dos oportunidades de acercarse a Boston en la puja por el boleto de comodín. Los Medias Rojas cayeron 6-4 ante los Orioles de Baltimore, pero aun así ampliaron a dos juegos y medio su ventaja sobre Tampa Bay. Boston ha perdido 14 de los últimos 18 compromisos.

Los Angelinos de Los Angeles se ubican también a dos y medio, luego de vencer 7-1 a los Azulejos de Toronto.

"Me siento afortunado", dijo el manager Joe Maddon. "Tuvimos suerte de que Baltimore haya jugado tan bien".

Los Yanquis han conseguido la mayoría de las metas que se trazaron para la campaña regular, cuando falta una semana para que concluya ésta. Avanzaron a la postemporada por 16ta vez en 17 años al ganar el primer juego de la doble función, gracias a un doblete del dominicano Robinson Canó, que rompió el empate en la octava entrada, con dos outs.

El panameño Mariano Rivera, cinco veces campeón de la Serie Mundial junto con Posada y Derek Jeter, cerró el primer encuentro, para su salvamento 603, con lo que amplió el récord recién conquistado.

"Uno piensa en los dos juegos que ganamos hoy, con Mo (Rivera) como taponero del primero y Jorgy (Posada) pegando el batazo crucial en el segundo, y tiene que considerar que fue un día maravilloso", dijo el manager de los Yanquis, Joe Girardi.

Los Yanquis no se molestaron en celebrar después del primer encuentro. Después de todo, están bastante acostumbrados a meterse a los playoffs y tenían que prepararse para el siguiente encuentro.

Sin embargo, prometieron un festejo cuando tuvieran en la bolsa su duodécimo banderín divisional en 16 años. Cumplieron la promesa. Se protegieron los ojos con gafas y luego se bañaron en champaña, dentro de la casa club.

Fue una marca nacional, Mumm Napa Brut Prestige, y otra italiana, Lunetta Prosecco. En el Yankee Stadium, la buena champaña francesa se reserva para los títulos de la Serie Mundial.

En otros encuentros del Nuevo Circuito, los Tigres de Detroit vencieron 6-3 a los Reales de Kansas City, con un sencillo productor del dominicano Ramón Santiago en la octava entrada; los Medias Blancas de Chicago doblegaron 8-4 a los Indios de Cleveland, con dos producidas por el dominicano Alejandro de Aza, y los Marineros de Seattle superaron 5-4 a los Mellizos de Minnesota, con victoria del venezolano César Jiménez (1-0).

Además, los Rangers de Texas se impusieron 3-2 a los Atléticos de Oakland.

En la Liga Nacional, se calentó la lucha por el boleto de comodín.

Los Bravos buscan amarrar el pasaje, pero sus aspiraciones fueron frustradas por un pitcheo digno de los playoffs, de Javier Vázquez.

El puertorriqueño permitió apenas dos hits en siete entradas, frente a su antiguo equipo, y los Marlins de Florida blanquearon 4-0 a Atlanta.

Por tercera apertura en fila, Vázquez (12-11) no permitió carrera. Amplió su racha de innings de blanqueada a 25, un récord de los Marlins para un abridor.

Los Bravos, que perdieron por 13ra ocasión en sus últimos 20 encuentros, ahora aventajan por juego y media San Luis en la lucha por el wild card de la Liga Nacional. Los Cardenales, que vencieron 6-5 a los Mets de Nueva York estaban 10 juegos y medio abajo, apenas el 25 de agosto.

Jaime García (13-7) cumplió con éxito en su 30ma apertura, David Freese remolcó la friolera de cinco carreras y los Cardenales siguieron sumando triunfos en el momento más oportuno de la temporada.

También el miércoles, los Cachorros de Chicago vencieron 7-1 a los Cerveceros de Milwaukee, para prolongar su espera por el gallardete de la División Central.

En cambio, los Diamondbacks de Arizona se acercaron a la coronación en la División Oeste, al derrotar 8-5 a los Piratas de Pittsburgh, gracias a un jonrón del venezolano Miguel Montero (18). Los Gigantes de San Francisco ganaron 8-5 a los Dodgers de Los Angeles.

En otros juegos de la Liga Nacional, los Rojos de Cincinnati blanquearon 2-0 a los Astros de Houston, con un jonrón del venezolano Miguel Cairo; los Nacionales de Washington superaron 7-5 a los Filis de Filadelfia con cuadrangular del venezolano Wilson Ramos (14).

Además, los Padres de San Diego blanquearon 4-0 a los Rockies de Colorado.