La policía incineró el jueves más de seis toneladas de drogas que fueron incautadas en los últimos meses en diversas operaciones contra el narcotráfico en el país.

El cargamento estaba constituido por 3,1 toneladas de pasta básica de cocaína, 2,6 toneladas de clorhidrato de cocaína, 670.840 kilos de marihuana, y 7.060 kilos de alcaloides de opio, que fueron quemados en un gran horno en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía.

Los estupefacientes fueron decomisados en operaciones policiales realizadas entre 8 de julio y 15 de septiembre a nivel nacional por agentes de la Dirección Antidrogas de la Policía, y otras unidades especializadas, informó el ministerio del Interior.

Perú es el segundo productor mundial de hoja de coca, materia prima de la cocaína, con 61.200 hectáreas de cultivos. En primer lugar se halla Colombia con 62.000 hectáreas.

El gobierno del presidente Ollanta Humala ha asegurado que la política integral de lucha contra el tráfico ilícito de drogas se basará en operaciones policiales de inteligencia, reducción de cultivos de coca, control de los insumos químicos usados en la fabricación de droga, e implementación de programas de desarrollo alternativo.