Hastiados de las medidas de austeridad, los griegos expresaron su rechazo a nuevos impuestos y recortes de pensiones con una nueva serie de huelgas el jueves, al suspender labores los trabajadores del transporte púbico, taxistas, maestros y controladores aéreos.

Las huelgas se producen un día después de que el gobierno anunció otra ronda de recortes de gastos, incluyendo planes para cesar a 30.000 trabajadores públicos, como parte de sus esfuerzos para mantener el flujo de pagos del paquete internacional de rescate y aliviar los temores en los mercados globales de que Grecia va a declararse en mora.

Sin la continuación de pagos de un programa de préstamos de rescate de 110.000 millones de euros (150.000 millones de dólares) de países de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional, el endeudado país se quedará sin efectivo para mediados de octubre.

Atenas anda rezagada en los objetivos de ahorros e ingresos fijados en el acuerdo de rescate, enfureciendo a los inspectores internacionales de la deuda, que han amenazado con frenar los pagos — en momentos en que Grecia se encamina a un cuarto año consecutivo de recesión con crecientes niveles de desempleo. Los inspectores regresan a Atenas la semana próxima para completar su revisión sobre su Grecia ha hecho lo suficiente para recibir el próximo pago de 8.000 millones de euros.

"La situación es extremamente crítica, yo diría peligrosa", dijo el ministro griego de finanzas Evangelos Venizelos al presidente Karolos Papoulias durante una reunión para informarle sobre los últimos acontecimientos. "Existe un sentido de nerviosismo entre los miembros mayores de la eurozona ... que nos está afectando".

Venizelos, que viaja a Washington el viernes para asistir a la reunión anual del FMI y reunirse con la directora general Christine Lagarde, dijo que Grecia estaba siendo afectada además por problemas en otros países de la eurozona.

Pero subrayó también que corresponde a los griegos sacar al país de la crisis.

"Si queremos salvar el país ... debemos trabajar", dijo. "Porque el milagro necesario para salvar el país está en nuestras manos".