El comando de la misión de la OTAN en Libia anunció el jueves que grupos aislados de fuerzas leales al derrocado Moamar Gadafi siguen siendo una amenaza para los libios, pero no son capaces de coordinar sus acciones.

El teniente general canadiense Charles Bouchard dijo en una conferencia telefónica con la prensa que muchos leales a Gadafi se encuentran rodeados sin salida. El miércoles el Consejo del Atlántico Norte, el organismo ejecutivo de la OTAN, aprobó extender la misión por otros 90 días. Sin una extensión, las operaciones habrían expirado el 27 de septiembre.

"Ahora estamos en un momento en el que sólo puedo exhortar a las fuerzas del régimen a que se rindan", agregó Bouchard.

Pese a su aislamiento, dijo el general, las fuerzas leales a Gadafi "siguen siendo peligrosas, y continúa la violencia contra la población".

Bouchard afirmó que la misión de la OTAN "no ha terminado de modo alguno". Gadafi sigue prófugo y Bouchard dijo no tener idea en dónde se escondía. Sus partidarios siguen bien armados y continúa la lucha en tres frentes en el bastión gadafista de Sirte, la ciudad de Bani Walid en el desierto, y la zona de Sabha en el sur.

Esta semana las fuerzas revolucionarias han progresado en su avance contra los leales a Gadafi en Sabha, la última ciudad grande junto a una carretera importante que va hacia la frontera con Níger.

"Bueno, no creo que queden muchos lugares en Libia para las fuerzas del régimen", afirmó Bouchard. "Ya no son capaces de acciones coordinadas en ninguna parte del país. Lo que estamos presenciando ahora son acciones tácticas muy localizadas".

Agregó que ése es el motivo para que la OTAN siga protegiendo a la población local.