Tres personas fueron abatidas en un tiroteo entre policías y bandidos que portaban fusiles automáticos en uno de los barrios más lujosos de la capital mexicana, informó la policía el jueves.

Varios encapuchados irrumpieron en un restaurante para robar a los clientes, pero una camarera pudo llamar a la policía.

En tres minutos arribaron 60 agentes y comenzó el tiroteo, en el que cayeron muertos tres presuntos ladrones. Otro fue herido y otro más detenido en el asalto del miércoles por la noche.

Ninguno de los clientes o empleados resultó herido, dijo la policía.