Legisladores demócratas de Nuevo México aprobaron en la madrugada del jueves un nuevo plan para renovar los distritos electorales a pesar de la oposición de legisladores republicanos y de la gobernadora republicana Susana Martínez.

El plan respaldado por los demócratas contempla seis distritos en los que los indígenas conforman la mayoría de la población en edad para votar así como 27 distritos de mayoría hispana. Esto no ha cambiado desde la configuración actual de los distritos electorales para la Cámara de Representantes.

La medida agrupará a dos legisladores republicanos de Roswell en el mismo distrito electoral del sureste de Nuevo México.

La cámara estatal trabajó hasta pasada la medianoche a fin de aprobar la propuesta de modificación de distritos que fue aprobada por 36 votos en favor y 34 en contra en una votación dividida por la filiación partidista.

El plan parece encaminarse a un veto de la gobernadora Martínez a menos que sea modificado antes de que llegue hasta su escritorio. La medida fue enviada al Senado estatal donde será considerada por los legisladores.

"El plan demócrata en la Cámara de Representates es un voto falso electoral partisano que el gobierno no respalda", señaló Scott Darnell, un vocero de Martínez.

Al redefinir los distritos electorales, los legisladores realinearon las fronteras distritales para ajustarlas a los cambios de población ocurridos durante la última década. Ellos buscan balancear las poblaciones de los distritos en la medida de lo posible ampliando o reduciendo sus fronteras.

Brian Sanderoff, un experto en demografía y consultor legislativo en este proceso de redefinición de distritos, dijo a la Comisión que una franja de 32 kilómetros (20 millas) a lo largo del costado occidental de Albuquerque significó el 40% de crecimiento de la población de Nuevo México a partir del 2000.

Los legisladores también deben cumplir con la Ley Federal del Derecho al Voto al reformar los distritos para evitar la disolución de la fuerza del voto de las minorías, como los grupos indígenas estadounidenses y los hispanos.

Una legisladora demócrata, Sandra Jeff, se integró a los republicanos para votar contra la propuesta, mientras que el único legislador independiente, Andy Núñez, votó en favor de la medida.