Los ministros de Interior de la UE debaten hoy por primera vez la propuesta de la Comisión Europea sobre la reforma del Tratado de Schengen, que instauró la Europa sin fronteras, tras el rechazo expreso de España, Francia y Alemania por considerar que suponen una injerencia en su soberanía.

La CE, órgano ejecutivo de la UE, propuso el pasado viernes modificar la normativa europea para regular la reimplantación temporal de los controles fronterizos en "circunstancias excepcionales", una iniciativa impulsada por Francia e Italia ante la llegada masiva de inmigrantes desde el norte de África por las revueltas populares.

La concesión de permisos de residencia temporal a los indocumentados por parte de las autoridades italianas y el endurecimiento de los controles policiales franceses en las zonas próximas a Italia llevaron a los países de UE a pedir a la Comisión Europea propuestas para revisar el tratado de Schengen y dar respuesta a las lagunas existentes.

En consecuencia, la CE ha propuesto que en el futuro un eventual cierre de las fronteras sea siempre una decisión comunitaria, salvo en el caso de acontecimientos "imprevistos", cuando un país podría acordarlo de manera unilateral por un periodo máximo de 5 días, después del cual la Comisión decidiría sobre su prolongación.

En la práctica significa que la CE decidiría incluso en casos como la celebración de eventos deportivos o políticos importantes, que hasta ahora era responsabilidad exclusiva de los gobiernos nacionales.

Los ministros de Interior de España, Francia y Alemania remitieron a la Comisión Europea un comunicado conjunto antes de que se hiciera pública su propuesta para advertir de que no aceptarán la concesión de competencias para decidir sobre asuntos de seguridad fronteriza, una posición que comparten la mayoría de las delegaciones nacionales, según fuentes españolas.

España estará representada en el encuentro por el secretario de Estado de Seguridad, Justo Zambrana.