El opositor Partido Demócratas (DEM) anunció hoy que acudirá al Supremo Tribunal de Brasil para intentar anular una decisión del Gobierno que elevó en un 30 % los impuestos a las importaciones de automóviles.

"Fue una medida abrupta y desmesurada", declaró el presidente del DEM, José Agripino, sobre una medida que ya generó quejas de algunos países asiáticos, como China, y cierta preocupación en los socios de Brasil en el Mercosur (Argentina, Uruguay y Paraguay), pues afecta en forma parcial a los automóviles fabricados en el bloque.

Según Agripino, la aplicación inmediata del decreto de aumento de impuestos, anunciada por el Gobierno el pasado 15 de septiembre, es "inconstitucional" y debe ser revocada por la justicia.

"Una alteración tributaria sólo puede ocurrir 90 días después de la firma del decreto", aseguró Agripino, quien dijo fundamentarse en el artículo 150 de la Constitución nacional, que regula las normas impositivas.

El decreto establece un alza del 30 % en los impuestos aplicados a los vehículos importados de países ajenos al Mercosur y a todos aquellos procedentes del bloque comercial que no cumplan una serie de requisitos.

Para evitar ser afectados, los fabricantes del Mercosur tendrán que, entre otros requerimientos, utilizar al menos un 65 % de piezas producidas en el bloque.

Además de sectores industriales del Mercosur, la medida aplicada en Brasil generó quejas del presidente uruguayo, José Mujica, quien en una entrevista con el semanario Búsqueda declaró que las trabas arancelarias que imponen Brasil y Argentina pueden llevar a que su país se "replantee" su situación en el bloque regional.

"Si somos iguales que cualquier otro país que no está en el Mercosur hay que replantearse algunas cosas", afirmó Mujica, quien expresó su intención de mantener contactos con las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández, para analizar el proteccionismo al interior del bloque.