El público taiwanés recibió calurosamente a la compañía española de teatro Animalario y su obra "Urtain", que obtuvo varios premios Max en 2010, y que recuerda a los isleños su pasado histórico dictatorial.

"Es un gran desafío traer a Oriente una obra tan ligada a la historia y cultura española y estoy esperanzado en que se reciba bien este eco tan provinciano y tan ligado con mi vida personal", dijo a EFE el director de la obra Andrés Lima.

En esta ocasión, la obra "Urtain", escrita por Juan Cabestany, tuvo como actor principal al malagueño Antonio de la Torre, y se representó en el majestuoso Teatro Nacional de Taiwán, con subtítulos.

Antes de la representación, Lima señalaba que "era un honor y una aventura, traer esta obra, ser representante de nuestra cultura y presentar el boxeo en un lugar donde es casi desconocido".

La obra, de diseño cinematográfico, buscó expresar "lo sagrado, lo ceremonial del teatro, y lo bullicioso y espectacular de lo deportivo" y circense, con el desarrollo a tres niveles de la historia de Urtain, que se convierte en excusa y arquetipo para hablar del hombre y de España.

"Tiene tres niveles: el personal de la historia del suicidio del protagonista, el espectacular relacionado con el deporte del boxeo y el documental sobre la historia de la transición española", dijo el director.

La obra consigue expresar la tragicomedia personal y social de Urtain y de España, con su "risa amarga", en palabras de Lima.

"Vivimos en una época donde la traición se oculta tras una sonrisa", dijo el director, que gloso el mito de Urtain como creado políticamente para presentar una imagen más aceptable de la España de la década de 1960.

"Urtain es un símbolo perfecto de las características de la raza española y el poder utiliza a este personaje, compra todos los combates hasta que llega a campeón de Europa, convirtiéndose en un boxeador manipulado, que cuando no interesa a los políticos acaba como un borracho vagabundo en los bares de Madrid", señaló el director.

En el aspecto teatral, la obra es una mezcla de boxeo y circo, y en esta ocasión enfrenta el desafío de realizarse en un escenario muy solemne, agregó Lima.

"Urtain" es sin duda una reflexión sobre "la violencia" y "el miedo" y conecta con los dos ejes de Animalario: una personal sobre la relación del hombre consigo mismo y otra política sobre sus lazos con el medio y la ciudad, dijo el director de la obra.

En Taiwán, no se dio el uso político del deporte en la época de la dictadura, pero sí una democratización que se aceleró a finales de la década de 1980, y los espectadores parecen haber conectado con la experiencia personal de Urtain y con la descripción teatral de la transición española.

Francisco Luis Pérez.