La Fiscalía General acusó a 10 militares por el asesinato hace más de cuatro años de una mujer a la que falsamente presentaron como una guerrillera muerta en combate, se informó el jueves oficialmente.

A través de su página de internet, la Fiscalía explicó que la decisión de un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos afectó al subteniente Rafael Mauricio Rodríguez, a los suboficiales Sandro Buenaventura, Luis Heriberto Rosero y Carlos Fabra y a seis soldados profesionales como coautores del delito de homicidio agravado.

El 29 de mayo de 2007, en una zona rural cercana a la ciudad de Santa Marta en el departamento de Magdalena, 750 kilómetros al noroeste de Bogotá, "en un presunto combate con la subversión fue ultimada la particular Zoraida Suárez. En la investigación la Fiscalía estableció que no existió enfrentamiento y que la víctima no disparó ni portaba armas", precisó el ente investigador.

Los 10 acusados están detenidos en diferentes guarniciones militares del país. Su caso pasará ahora a manos de un juez y de ser hallados culpables podrían recibir una pena de hasta 60 años de prisión.

Desde fines de 2008, cuando se descubrió que algunas bajas reportadas por los militares en realidad eran ejecuciones extrajudiciales, la Fiscalía ha recibido denuncias de que 2.701 personas habrían sido víctimas de esa práctica.

Según estadísticas del organismo investigador, hasta abril pasado 344 militares habían sido condenados por estos hechos. Por lo menos otros 700 uniformados están vinculados a procesos penales en la Fiscalía y en juzgados de Colombia.

En octubre de 2008, el entonces mandatario Alvaro Uribe (2002-2010) y el actual presidente Juan Manuel Santos, quien para el momento del escándalo de las ejecuciones era el ministro de Defensa, destituyeron a 27 militares, entre ellos a tres generales, que por acción u omisión habrían tenido alguna responsabilidad en esas ejecuciones.