El primer ministro Silvio Berlusconi sobrevivió apenas una prueba en el Parlamento el jueves, cuando los legisladores decidieron no retirarle la inmunidad a un diputado aliado bajo investigación en una pesquisa de corrupción.

Legisladores en la cámara de diputados votaron 312-306 en favor de mantener la inmunidad de Marco Milanese, un antiguo colaborador del ministro de finanzas Giulio Tremonti. Los legisladores italianos gozan de inmunidad de arresto a menos que les sea retirada en votación parlamentaria.

La votación secreta fue una prueba clave para la cohesión de la coalición mayoritaria de Berlusconi. Si los aliados del premier hubiesen votado para levantar la inmunidad de Milanese, ello habría enviado una fuerte señal de división en la alianza.

Además, hubiera arrojado una sombra sobre Tremonti, el arquitecto de las medidas de austeridad en Italia, en momentos en que el país trata de evitar caer en la crisis de la deuda en el continente.

Berlusconi dijo que estaba satisfecho con el resultado, sin entrar en detalles.

Pero de acuerdo con detalles de la votación revelados por la prensa italiana, al menos siete aliados de Berlusconi votaron en favor del arresto de Milanese, aprovechando el carácter secreto de la votación para romper filas. Pero eso no fue suficiente para afectar el resultado final.

Milanese renunció como asesor político de Tremonti luego de verse involucrado en junio en una pesquisa de corrupción en la que fue acusado por la fiscalía en Nápoles de entregar información confidencial a cambio de dinero y servicios. Milanese rechaza las acusaciones.

El propio Tremonti fue blanco de críticas por haber pagado secretamente a Milanese por el uso de su apartamento en Roma para las noches que se pasó en la capital. Tremonti no es objeto de ninguna investigación, y ha admitido que debió haber manejado mejor sus arreglos residenciales.

Pero el ex contador se vio debilitado políticamente por el asunto, que afloró en un momento en que los mercados necesitaban seguridad sobre la seriedad de los esfuerzos de Italia para combatir su deuda.

Tremonti ha sido elogiado como la figura que ayudó a Italia a sobrevivir la crisis financiera del 2008 manteniendo estrictos controles sobre los gastos. Implementó las medidas de austeridad, diseñadas para reducir la deuda por medio de aumento de impuestos y recortes presupuestarios, pero solamente luego de que disputas políticas obligasen a alterar el paquete inicial.

Esta semana, S&P rebajó la calificación de los bonos soberanos italianos de A+ a A — reforzando los temores de que Italia, la segunda nación con mayor deuda en la eurozona, después de Grecia, se está viendo arrastrada a la crisis de la deuda en el continente.

La agencia mencionó débiles prospectos de crecimiento y la fragilidad de la coalición gobernante como razones clave para la sorpresiva decisión, apenas cuatro meses después de emitir una advertencia.