Una empresa automotriz de Uruguay anunció el jueves que suspendió su actividad industrial y enviará desde el lunes al seguro de desempleo a 400 operarios, en la primera consecuencia directa del aumento en 30% del impuesto que aplica Brasil a la importación de automotores.

Así lo informaron a la prensa Carlos Bertone, gerente industrial de EFFA, y el gerente general Andres Antoniuk, en la intendencia (alcaldía) del departamento de San José, 100 kilómetros al norte de Montevideo. El alcalde José Luis Falero lamentó la decisión empresarial "por el cambio de reglas de juego con los aranceles en la industria automotriz".

Una semana atrás el gobierno brasileño aumentó en 30 puntos porcentuales el impuesto sobre productos industrializados que grava los autos importados para aumentar la competitividad de la industria local. La disposición excluye a los autos producidos en los otros países del Mercosur (Argentina, Uruguay y Paraguay) y México, con los cuales Brasil tiene un acuerdo sobre el comercio de vehículos. El gravamen también se aplicará a todos los autos que tengan menos de 65% de componentes brasileños o del Mercosur y México. Los autos producidos en Uruguay no cumplirían este último requisito.

Los vehículos que produce EFFA son vendidos en su totalidad a Brasil. La empresa ya había tenido dificultades este año cuando estuvo casi tres meses sin poder ingresar vehículos a ese país.

"Aunque hubo problemas con Brasil igualmente seguimos trabajando, pero ahora con esa decisión... no podemos seguir produciendo en estas circunstancias", dijo Bertone al anunciar que los operarios pasarán al seguro de paro.

Las ventas a Brasil de automóviles o autopartes fabricados en Uruguay alcanza los 400 millones de dólares al año.

No hubo reacción de momento de las automotrices Nordex y Chery, esta última de capitales chinos, que producen en Uruguay.

El creciente proteccionismo comercial lanzado de Brasil y Argentina ha causado preocupación en Uruguay y Paraguay, los socios menores del Mercosur.

El presidente José Mujica aseguró en declaraciones al semanario Búsqueda publicado el jueves que "vamos a jugar la carta de hablar con Dilma Rouseff, pero sabemos que la coyuntura es difícil. Le vamos a pedir a los presidentes de la región que si bien tienen la obligación de pensar con cabeza nacional y por lo tanto defender sus intereses, al mismo tiempo deben de pensar con cabeza de Mercosur".

Agregó que "acá es donde se prueban los logros de la integración. Porque si somos igual que cualquier otro país que no está en el Mercosur hay que replantearse algunas cosas".

Brasil, con más de 1.000 millones de dólares al año, es el principal comprador de productos uruguayos.

Mujica dijo que hablará también con la mandataria argentina Cristina Fernández, por las demoras en los permisos de importación de productos uruguayos.

El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, también se mostró preocupado. "En un país como el nuestro que está haciendo enormes esfuerzos para desplegar capacidades exportadores, cuando cualquier socio comercial se amplían medidas proteccionistas es una preocupación bien importante", dijo a la prensa.

"Lamentablemente el Mercosur se ha desvirtuado completamente. Es una pena porque se nos ha complicado enormemente el panorama en varios sectores industriales. El sector automotriz está muy complicado, en el sector textil Brasil está tomando medidas para protegerse de China básicamente y está investigando muy profundamente que no haya triangulaciones desde aquí del Uruguay, cosa que, evidentemente, nosotros no permitimos", dijo a radio El Espectador Rafael Sanguinetti, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias.