El operador financiero de UBS Kwaku Adoboli fue acusado hoy en Londres de un nuevo delito de fraude al banco suizo, que se suma a otro de fraude y dos de contabilidad que ya pesaban sobre él.

En una breve vista en el Tribunal de Magistrados de la City (centro financiero) de Londres, el fiscal, David Levy, imputó al agente ese nuevo delito, que fue supuestamente cometido entre el 1 de octubre de 2008 y el 31 de diciembre de 2010.

Adoboli, que no indicó si admitirá culpabilidad, deberá permanecer en prisión preventiva hasta la próxima vista de su proceso judicial, fijada para el 20 de octubre, según dispuso el tribunal.

Previamente, en una audiencia el 16 de septiembre, el operador, de 31 años y origen ghanés, ya había sido acusado de un delito de fraude cometido entre el 1 de enero y el 14 de septiembre de este año y dos de falsa contabilidad en los que incurrió en 2008.

La semana pasada el banco suizo UBS reveló que perdió 2.300 millones de dólares (1.666 millones de euros) y no 2.000 millones de dólares (1.430 millones de euros), como había estimado en un principio, por las operaciones ilegales efectuadas presuntamente por su agente en la sucursal de Londres.

Según el banco, el fraude detectado se llevó a cabo durante los tres últimos meses y fue posible porque el operador de mercados pudo presuntamente esconder los riesgos que asumía generando datos ficticios para disimular sus actividades.

El acusado, residente en el este de Londres, entró en UBS en 2002 y trabajaba en la división de capitales gestionando inversiones en divisas.

UBS, el banco más importante de Suiza, insiste en que el supuesto fraude no ha tenido repercusiones en las inversiones de sus clientes.