Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, dijo este martes que su país está "más preparado" que en 2008 para lo que dijo será una "nueva fase" de la crisis financiera internacional.

La mandataria, durante el discurso que dio al recibir el premio al servicio público que le dio la institución Woodrow Wilson, también invitó al presidente de Estados Unidos Barack Obama a crear una "alianza" con Brasil para hacer un "planeta más próspero".

"Somos uno de los primeros países en salir de la primera fase de la crisis en 2008", dijo Rousseff. "Hoy, estamos más preparados para enfrentar esa nueva fase de la crisis internacional".

La brasileña inaugurará el miércoles el debate general de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Rousseff aseguró que su país, menos afectado por la crisis de 2008 que golpeó "principalmente a los países desarrollados", podrá afrontar mejor una nueva fase de la crisis ya que, entre otras cosas, tiene "las cuentas públicas ordenadas" y la inflación controlada, dijo.

A pesar de ello, la presidenta apuntó que Brasil necesita "consolidar" su mercado interno para afrontar lo que definió que serán "los momentos más turbulentos de los próximos años y de este año" a nivel mundial.

Rousseff dijo tener "una inmensa preocupación por lo que está ocurriendo en los países desarrollados", defendió el papel que puede tener Brasil en el panorama mundial como una economía emergente y apuntó que, tanto su nación como otras menos afectadas por la crisis, no pueden estar "en una situación confortable y pasiva" y tienen que "contribuir" a la situación "por la que el mundo pasa".

La presidenta alentó a Obama, con quien se reunió el martes, a crear una "alianza".

"Nosotros, Brasil y Estados Unidos, somos sociedades dinámicas y emprendedoras capaces de forjar una alianza en favor de un planeta más próspero, más comprometido con la energía limpia y con el desarrollo sustentable y democrático", dijo Rousseff que destacó que ambos países "tienen muchos puntos en común".

A la vez, la mandataria criticó que la crisis financiera es fruto de la "insensatez y la incapacidad política de manejar la economía" y pidió una reforma del sistema financiero global, citando al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, para "asegurar una mayor estabilidad en todos los países del mundo".

El miércoles, Rousseff se convertirá en la primera mujer presidenta que inaugura la Asamblea General de la ONU en sus 66 años de historia. En este sentido, expresó que cuando hable ante la Asamblea lo hará representando "a todas las mujeres del mundo".