Las instituciones financieras mundiales recomiendan recaudar fondos para combatir el cambio climático reduciendo los subsidios para los combustibles fósiles, fijando un precio de 25 dólares por tonelada de emisiones de carbón y recaudando un recargo a los combustibles para aviones y barcos.

Las recomendaciones son parte de un borrador del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros grupos internacionales preparado para una reunión el viernes en Washington de los ministros de finanzas y desarrollo del grupo G20. Fue filtrado prematuramente y distribuido el miércoles por agencias de asistencia.

Los ministros de las 20 mayores economías del mundo responden a un compromiso de canalizar 100.000 millones de dólares anuales hacia el 2020 a fin de ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse al calentamiento mundial y desarrollar economías menos basadas en el carbón.

Los ministros recibirán otro documento, éste del fundador de Microsoft, Bill Gates. Se enfoca en la ayuda a la financiación para el desarrollo y promueve la idea de un gravamen sobre las transacciones financieras internacionales.

El borrador sobre la financiación para el clima, que podría ser aprobado en la cumbre del G20 en la ciudad francesa de Cannes en noviembre, refina las propuestas formuladas el año pasado por los asesores del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, acerca de cómo cumplir con el objetivo de los 100.000 millones. El compromiso formaría parte de un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático.

La cumbre de los países del G20, que representan el 85% de la economía mundial y dos tercios de su población, sentará las bases para la reanudación de negociaciones de un pacto climático por parte de más de 190 países a partir del 28 de noviembre en Durban, Sudáfrica.

El borrador dice que el primer paso debería ser la revisión de los subsidios a los combustibles fósiles, que representan de 40.000 a 60.000 millones de dólares anuales. Pero muchos de esos subsidios son extendidos en países pobres, donde la población que vive casi a nivel de subsistencia necesita ayuda, por ejemplo, para comprar aceite de cocina. De todos modos, las reformas a los subsidios en los países industrializados y las economías emergentes podrían contribuir 10.000 millones de dólares anuales a un fondo climático, agregó.