El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, aseguró que no se puede descartar la hipótesis de que Portugal necesite de un segundo rescate financiero en caso de que Grecia entre en suspensión de pagos.

En una entrevista concedida a la televisión pública RTP1, el líder del Partido Social Demócrata (PSD, centro derecha) subrayó que su país debe estar "preparado" para un escenario tan "grave" como la caída de Grecia.

Por este motivo, el primer ministro luso -en el cargo desde el pasado mes de junio- subrayó la necesidad de que Portugal "cumpla e incluso supere" los objetivos acordados con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de su ayuda financiera.

"Es importante que en ese escenario -el de la entrada en bancarrota de Grecia- el resto de países europeos y el FMI crean que vale la pena apoyar a Portugal", insistió.

Preguntado directamente sobre la hipótesis de que Portugal necesite recurrir a un segundo rescate, Passos Coelho respondió: "Si ocurriera algo muy grave en Grecia, no podemos excluir esa posibilidad".

En su opinión, la entrada en suspensión de pagos del país heleno podría conllevar "consecuencias desastrosas" para Portugal, "sobre todo a nivel de financiación de la banca y la economía".

Portugal decidió recurrir a la ayuda de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional el pasado mes de abril, víctima de la asfixiante presión de los mercados sobre su deuda.

El rescate se concretó en un préstamo de 78.000 millones de euros a recibir entre 2011 y 2014 -con un interés notablemente más bajo del que obtendría actualmente en el mercado- a cambio de un severo programa de ajustes y reformas en su economía.

Durante la entrevista de hoy, el primer ministro luso lamentó la aparición de deudas no reveladas -cuantificadas en más de mil millones de euros- en las cuentas públicas del archipiélago de Madeira, región autónoma en la que gobierna su mismo partido, el PSD.

Passos Coelho calificó lo ocurrido de "grave" e "irregular" y se mostró preocupado por el impacto que puede tener este nuevo desvío en las finanzas lusas en la imagen que proyecta su país al exterior.

Este "agujero" en las cuentas públicas madeirenses "nos aproxima a Grecia en un momento en que nosotros queremos distinguirnos de Grecia", admitió.

El máximo responsable del Gobierno luso evitó sin embargo los reproches directos al presidente del Ejecutivo de Madeira y representante de su mismo partido en el archipiélago, Alberto Joao Jardim, conocido por su carácter indómito y que se presenta a la reelección el próximo 19 de octubre tras 33 años en el poder.

El primer ministro luso reconoció que el descubrimiento de esta deuda supone una "tremenda incomodidad" tanto para él como líder del PSD como para su propio partido a nivel nacional, aunque dejó el asunto en manos de los electores y miembros del PSD madeirense.

Sin embargo, precisó que debido precisamente a los "costes en la reputación" de Portugal que esta polémica conlleva, no participará en la campaña electoral de Madeira.

Asimismo, anunció la futura aprobación en el Parlamento luso -donde gobierna con mayoría absoluta en alianza con los democristianos del CDS-PP- de nuevas leyes dirigidas a mejorar la inspección de las cuentas públicas y a que los cargos públicos asuman su responsabilidad en caso de irregularidades.

Respecto al notable incremento de impuestos aprobado desde su llegada al poder, Passos Coelho justificó su decisión de aumentar la carga fiscal debido al "agujero" de 2.200 millones de euros encontrado en las finanzas lusas respecto a las previsiones manejadas por el anterior Gobierno, de signo socialista.

El primer ministro apuntó, además, que la reducción del gasto público en las áreas de salud, educación y seguridad social "demora más tiempo" del que sería necesario para equilibrar las cuentas, por lo que se ha optado por elevar el nivel de ingresos.

Resaltó que de no haber aumentado las tasas, el cumplimiento de los compromisos acordados por las autoridades lusas con la UE y el FMI no estaría garantizado.

"Y entonces seríamos asociados inmediatamente a Grecia y hubiéramos fallado en nuestro programa de ajustes. Fuimos forzados a tomar medidas indeseadas", aseguró.