La agencia de control fronterizo de la Unión Europea está exponiendo a sabiendas a los migrantes a condiciones inhumanas y degradantes al transportarlos a centros de detención inaceptables en Grecia, denunció el miércoles una agencia internacional por los derechos humanos.

En un informe titulado "Las manos sucias de la UE", Human Rights Watch sostiene que detener gente para llevarla a instalaciones que se sabe tienen condiciones inhumanas significa que la agencia de control fronterizo, Frontex, comparte la responsabilidad por las violaciones a los derechos humanos.

"Frontex se ha convertido en cómplice al exponer a los migrantes a un tratamiento que sabe está absolutamente prohibido según la ley de derechos humanos", argumentó Bill Frelick, director de programas para refugiados de dicha organización.

El informe denuncia condiciones deplorables y no absuelve a Grecia de responsabilidad. El informe dice que 97 personas fueron detenidas en un lugar que según la policía tenía capacidad para 30. En otro centro de detención, Human Rights Watch dijo haber hallado niños no acompañados en lugares atestados con adultos no familiares suyos de ambos sexos, en celdas con aguas servidas por el piso y donde los guardias usan mascarillas para protegerse del hedor.

Un vocero de la Unión Europea en Bruselas dijo que no tenía lógica culpar parcialmente a Frontex.

"Sabemos bien que las condiciones en algunos de esos centros son inaceptables", dijo Michele Cercone, portavoz de la agencia. Pero agregó que la culpa recaía únicamente en las autoridades griegas.

Aclaró que los encargados de Frontex operaban en Grecia bajo el comando de las autoridades griegas.

Las autoridades griegas en Atenas no formularon comentarios inmediatamente.

Un vocero de Frontex dijo que transportar migrantes a centros donde pudieran ser entrevistados e identificados no constituía complicidad en el abuso.

"Frontex no puede cargar con las culpas de un estado miembro", afirmó Michal Parzyszek telefónicamente desde Varsovia.

Pero Human Rights Watch destacó que, en un caso separado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos halló que Bélgica había violado los derechos humanos de un afgano que buscaba asilo al trasladarlo de regreso a Grecia.

"Es una contradicción perturbadora que mientras el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resuelve categóricamente que enviar migrantes a detención en Grecia violaba sus derechos humanos fundamentales, Frontex, una agencia ejecutiva de la UE, y los guardias fronterizos de los estados de la UE los enviaban a sabiendas allí", afirmó Frelick.

La frontera entre Grecia, miembro de la UE, y Turquía, que no lo es, se encuentra entre las más vulnerables de la unión. Es la ruta por la que llegan numerosas personas de Afganistán, Irak, Pakistán, Argelia y Somalia.

Una vez que una persona entra en de la zona sin fronteras, puede viajar a cualquiera de las 25 naciones que la integran sin mostrar documentos.