Cinco personas han muerto y otras siete han resultado heridas tras la explosión de una granada de mano dentro de un karaoke al norte de Filipinas, confirmaron hoy fuentes policiales.

Las autoridades afirmaron que dos sospechosos montados en una motocicleta, que aún no han sido identificados, arrojaron el artefacto dentro del bar durante la noche del martes en la ciudad de La Paz, a 200 kilómetros al norte de Manila.

Se desconoce el motivo del ataque, aunque las fuentes policiales están interrogando al dueño del establecimiento.

Los ajustes de cuentas son algo habitual en Filipinas, donde las disputas políticas se solucionan a tiros, y los responsables suelen eludir a las fuerzas de seguridad, especialmente en las provincias más pobres.