Amnistía Internacional, AI, aseguró el miércoles que el problema de la violencia sexual en medio del conflicto armado interno colombiano es un fenómeno "generalizado y sistemático" y que las autoridades les fallan a sus víctimas ante el alto grado de impunidad para los responsables de esos delitos.

"En Colombia, las mujeres y las niñas son a menudo tratadas como trofeos de guerra", dijo Susan Lee, directora del Programa Regional para AI, que a lo largo de dos años realizó decenas de entrevistas en distintas regiones del país.

En una entrevista con AP en Bogotá, Lee adujo que como resultado de las entrevistas que realizó, se puede inferirir la amplitud del fenómeno.

En Colombia hay 46 millones de habitantes y de los cuales más de la mitad son mujeres, según el oficial Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

AI dijo que "todas las partes del conflicto violan (mujeres) y las someten a abusos sexuales para silenciarlas y castigarlas".

La violencia sexual a mujeres "es el último tabú del conflicto armado", dijo la funcionaria, porque las víctimas temen denunciar porque o están en zonas muy inseguras por la presencia de los grupos armados ilegales o porque son estigmatizadas.

La principal recomendación al gobierno es que se cree una base de datos confiables para conocer la real dimensión del problema, indicó Lee.

Amnistía InternacionaI divulgó a la prensa en la jornada en un correo electrónico un informe de 65 páginas llamado "Eso es lo que nosotras exigimos: Que se haga justicia. Impunidad por actos de violencia sexual cometidos contra mujeres en el conflicto armado interno".

En el reporte también se menciona que a pesar de las declaraciones oficiales sobre la desmovilización de unos 30.000 paramilitares, a partir de una negociación con el gobierno en el 2003, esas bandas siguen actuando.

La organización aseguró que aunque esos grupos ya no tienen, como en los años 90, una estructura unificada y jerárquica y "el discurso político y la estrategia contrainsurgente no son tan explícitos como antes", algunos de esos "nuevos paramilitares" siguen utilizando métodos de sus predecesores como el control de territorio y el uso de la violencia.

El informe de AI asegura que en 2010, el Instituto Nacional de Medicina Legal colombiano realizó 20.142 exámenes de posibles presuntos delitos sexuales. En 2009, el total de pruebas por los mismos delitos fue de 18.672, según datos de Medicina Legal en sus informes anuales.

Del total de casos del año pasado, al menos 16.916 correspondieron a mujeres y el rango de edad más afectado fue el comprendido entre los 10 y los 14 años, "evidenciándose con ellos que son los niños, niñas y adolescentes de sexo femenino los más vulnerables a este tipo de violencia", según Medicina Legal.

Pero AI destacó que del total de casos de 2010, "sólo 109 de estos...fueron clasificados como relacionados con el conflicto, lo que pone de relieve la invisibilidad de estos crímenes".

Y respecto de la investigación y el enjuiciamiento de los responsables de esos actos de violencia, AI dijo que aparte de 183 casos que una alta corte ordenó investigar en el 2008, en la Fiscalía General sólo hay otros 68 casos de violencia sexual relacionada al conflicto.

"Hasta ahora ninguno de ellos ha desembocado en condena; de hecho en 65 de ellos aún no se identificado al autor", dijo AI en su informe, producto de dos años de investigaciones en Colombia y entrevistas tanto a víctimas y grupos de derechos humanos como funcionarios del gobierno, abogados y jueces.