El vicepresidente Angelino Garzón ratificó el martes su compromiso con las políticas oficiales zanjando asi un encontronazo por haber criticado posturas del mandatario Juan Manuel Santos y fue descrito como un opositor.

Las críticas de Garzón llegaron al punto que esta semana afirmó que no era un "empleado del gobierno" y que su cargo lo debía a los electores.

Aunque ante esas declaraciones formuladas por Garzón la víspera, Santos mantuvo silencio, en la jornada ambos estuvieron reunidos y a su salida el vicepresidente dijo que "hoy estamos mucho más unidos".

"De común acuerdo, nos hemos reunido el señor presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón y mi persona, en calidad de vicepresidente, y hemos conversado y hemos dialogado de manera muy franca. Y lo primero es que hemos reiterado nuestro compromiso con todo lo que manifestamos en la campaña electoral", dijo Garzón a reporteros a su salida del encuentro.

Y "quiero reiterar acá mi compromiso como vicepresidente de la República, con todas las políticas que de manera integral vienen promoviendo el señor presidente de la República y uno de cuyos ejes fundamentales es la lucha contra la pobreza, la lucha contra el desempleo", aseguró Garzón, un ex sindicalista de 64 años.

Las reiteradas críticas de Garzón, quien en el último año ha ayudado a resolver por pedido de Santos huelgas nacionales de transportistas y en campos petroleros, fueron recibidas por miembros de la coalición como un despropósito porque es hacer oposición dentro del gobierno al cual fue elegido y otros asomaron que el alto funcionario quizá podría estar buscando afianzar su postura para una eventual candidatura presidencial en los comicios generales del 2014.

En Colombia el vicepresidente es elegido en la misma formula del aspirante a presidente.

Germán Varón, del partido Cambio Radical, que integra la coalición de gobierno, aseguró en diálogo telefónico que en cualquier administración hay una sola voz y que no era posible que "el vicepresidente tome por otro lado".

Sin nombrar a Garzón, Santos afirmó el fin de semana que la ropa sucia se lavaba en casa y que si había divergencias, éstas debían discutirse internamente "para no confundir a la ciudadanía".

Garzón ha criticado políticas de Santos al exigir un mejor salario mínimo mensual y más recientemente calificó de un "irrespeto" a los colombianos una formula anunciada la semana pasada por el gobierno de considerar pobres sólo a hogares de cuatro personas que reciban mínimo 748.300 pesos al mes (unos 415 dólares).

El vicepresidente retó a los técnicos económicos del gobierno a ir al mercado con ese monto para cuatro personas y ver si podían alimentarse por un mes.

Antes de la semana pasada eran considerados pobres los hogares que tenían un ingreso de mínimo 1,15 millón de pesos mensuales (unos 640 dólares). El salario mínimo mensual colombiano es de 535.600 pesos (unos 297 dólares).