Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos anuló hoy el fallo de un juez federal de Nueva York que había bloqueado en febrero pasado la millonaria indemnización impuesta a la petrolera Chevron por un juzgado de Ecuador por un caso de contaminación medioambiental en la Amazonía ecuatoriana.

Así lo confirmó hoy a Efe una portavoz del equipo de abogados que representa a los demandantes en EE.UU., que había acudido la semana pasada al Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito para pedir la anulación del mandato del juez Lewis Kaplan que bloqueó la multa de 18.000 millones de dólares y la recusación del magistrado.

"El fallo de hoy viene a reiterar lo que hemos venido diciendo desde un primer momento. Chevron abusó de las leyes y el juez Kaplan se apresuró en emitir un mandato judicial sin tener en cuenta las abrumadoras pruebas contra el gigante petrolero", indicó a Efe la portavoz de los demandantes en EE.UU., Karen Hinton.

Hinton añadió que el panel de tres jueces que forma el tribunal de apelaciones actuó de forma "apropiada" al paralizar cualquier procedimiento hasta que pueda estudiar con detenimiento este asunto, que enfrenta desde hace años a la petrolera estadounidense con el Gobierno ecuatoriano.

"Hacemos un llamamiento a Chevron para que cumpla con sus responsabilidades fiduciarias, legales y morales y limpie la contaminación que dejó a su paso en la Amazonía ecuatoriana", añadió la portavoz de los demandantes en EE.UU.

En marzo pasado el juez Kaplan bloqueó temporalmente la aplicación de la sentencia que exigía a Chevron el pago de una multa de miles de millones de dólares por contaminación medioambiental, una decisión recurrida por los demandantes, quienes pidieron entonces al magistrado que se retirara del caso, a lo que se opuso.

Un juzgado ecuatoriano falló un mes antes que Chevron debía pagar 18.000 millones de dólares por esos daños (9.500 millones si se disculpaba), pero la petrolera denuncia hace años que ese proceso es fraudulento y ha interpuesto demandas en Ecuador, EE.UU. y Europa contra los demandantes, sus abogados y hasta el Gobierno de Quito.

El caso ha llegado incluso a la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, que ordenó recientemente al Gobierno de Quito pagar 96 millones de dólares a la petrolera Chevron por daños y perjuicios, decisión que fue apelada el pasado 31 de agosto por las autoridades ecuatorianas.

La multa impuesta en Ecuador a Chevron, considerada la más cuantiosa de la historia por una cuestión medioambiental, es resultado de un caso judicial iniciado en 1993 por comunidades de la Amazonía ecuatoriana, tuteladas por abogados estadounidenses.

Los demandantes llevaron entonces a los tribunales a Texaco, posteriormente adquirida por Chevron, por la contaminación ocasionada por la petrolera entre 1964 y 1990 en unas 480.000 hectáreas de selva en la Amazonía, así como por daños irreversibles al ecosistema y enfermedades graves en sus habitantes.

Sin embargo, Chevron insiste en que ambas partes habían alcanzado previamente un acuerdo que exoneraba a Texaco de responsabilidades ambientales futuras, y dice que en el juicio en Ecuador los abogados de los demandantes falsificaron datos y presionaron a peritos científicos para encontrar contaminación donde no existía.