Miles de profesores de enseñanza secundaria iniciaron el martes una huelga en Madrid en protesta por los recortes en el presupuesto para la educación, los planes de austeridad y su efecto en el sistema de enseñanza pública.

El paro, que se prolongará hasta el miércoles, afecta a 300 escuelas en la capital española y la región madrileña. Docentes de otras comunidades del país también estudian realizar una huelga, además de manifestaciones de protesta.

Los profesores aseguran que la educación pública debe quedar al margen de los duros recortes aprobados en España para combatir la crisis de deuda. Ante el temor a un rescate financiero, dicen que una enseñanza de calidad es la mejor arma para reinventarse económicamente y formar una generación de jóvenes preparados.

"Estamos en huelga, porque queremos mejorar la educación pública, no porque tengamos que trabajar más", dijo Pilar Hortal, una profesora de inglés de 57 años que formaba parte de un piquete informativo en Madrid. "Lo que queremos son mejores condiciones para la enseñanza pública", agregó.

El paro del martes afectaba sólo a institutos de enseñanza secundaria, donde estudian alumnos de entre 12 y 18 años. Unos 20.000 profesores estaban llamados a secundarlo.

Según el sindicato convocante de izquierdas Unión General de Trabajadores, el seguimiento alcanzó el 65% en Madrid capital, mientras que en las poblaciones de la región llegó al 85%.

Para el gobierno regional de Madrid, la movilización fue menor, con un apoyo del 43% de los docentes.

La educación en España está descentralizada y su gestión depende en gran parte de las gobiernos regionales. El de Madrid, en manos del conservador Partido Popular, espera ahorrar 110 millones de dólares reduciendo contrataciones.

Además, se obligó a los profesores a impartir dos horas lectivas más a la semana — de 18 a 20_, aunque su horario laboral se mantiene inalterable en 37,5 horas semanales.

Sin embargo, los sindicatos aseguraron que estas horas extra supondrán que miles de profesores interinos dejarán de ser contratados y que los docentes tendrán menos tiempo para preparar las materias, reunirse con padres y evaluar a los estudiantes.

Además, denunciaron que algunos profesores están impartiendo asignaturas que apenas conocen para cumplir con los planes de ajuste.