Los agricultores paraguayos comenzarán la nueva siembra de soja sobre una superficie de casi tres millones de hectáreas pese a la amenaza de invasión a fincas de parte de campesinos sin tierra.

Paraguay llegó en junio, al final de la campaña sojera 2010-2011, a una cosecha récord de 8 millones de toneladas y mantuvo así su condición de tercer productor en América del Sur detrás de Brasil y Argentina.

Al fisco ingresaron en 2010 unos 1.600 millones de dólares por la exportación de la oleaginosa en granos, siendo el primer rubro de venta al exterior.

Pero los agricultores mecanizados, reunidos en la patronal Unión de Gremios de la Producción (UGM), manifestaron el martes en conferencia de prensa la existencia de un ambiente hostil para el inicio de la campaña 2011-2012.

Miguel Noto, vocero de prensa de la UGM, dijo a la AP que "fue suspendido el acto social de lanzamiento de la campaña de soja porque la producción agropecuaria atraviesa momentos difíciles, pero en los días siguientes comenzará la siembra".

Victoriano López, líder de la Liga Nacional de Carperos, una agrupación de campesinos que viven al costado de grandes fincas de soja bajo precarias tiendas de plástico, anunció que el 28 de septiembre invadirán unas 15.000 hectáreas en el departamento de Alto Paraná, 320 kilómetros al este de Asunción.

"Ocuparemos tierras del Estado paraguayo usurpadas por extranjeros. Vamos a realizar la mensura y distribuiremos la tierra a los paraguayos necesitados. Vendrán, incluso, compatriotas campesinos pobres que están en Buenos Aires (Argentina), forzados a emigrar en busca de trabajo", anunció López en entrevista con la estatal radio Nacional de Asunción.

López justificó la drástica medida señalando que "la mensura la haremos cansados porque la justicia no existe para los pobres".

Respecto de la amenaza de López, Noto reprodujo la denuncia de Héctor Cristaldo, uno de los líderes de la UGM, quien afirmó que "las invasiones tienen el aliento y respaldo de altas autoridades nacionales, en aparente persecución a quienes trabajan en la principal fuente de ingresos de la economía paraguaya".

Armin Lorenz, otro directivo de la UGM, afirmó que el sector agrícola "aportó 376 millones de dólares en el año 2010 en diversos impuestos pero nunca el gobierno rindió cuentas al respecto". "Somos perseguidos institucionalmente más que cualquier narcotraficante", agregó.

Ningún vocero del gobierno hizo comentarios.