El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua, Roberto Rivas, lamentó hoy que el estadounidense Centro Carter se haya "autoexcluido" de vigilar los comicios del 6 de noviembre próximo, en los que el presidente del país, Daniel Ortega, busca una polémica reelección.

"Ellos (Centro Carter) ya dijeron que no vienen, así que lamentamos nada más que ellos se hayan autoexcluido de acompañarnos en este proceso", señaló el funcionario electoral en rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

El pasado 9 de septiembre el Centro Carter aseguró que no enviará una misión completa de observación a Nicaragua, y condicionó el viaje de un grupo reducido a que el organismo electoral nicaragüense "clarifique" las reglas para acompañar esos comicios.

Rivas consideró "inapropiado" que ese organismo estadounidense exija condiciones sobre el reglamento electoral y "venga a pedirle a una autoridad local de un país que derogue un reglamento que claramente y abiertamente digo que es un marco de referencia".

Sostuvo que la autoridad electoral está dispuesta a negociar con el Centro Carter los "términos y condiciones" de un acuerdo de acompañamiento electoral.

Asimismo, el magistrado Rivas criticó a la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua por demandar su acreditación como observadores bajo las mismas condiciones que los organismos locales.

"Me parece que es una falta de respeto no a la autoridad electoral, sino al país y a los nicaragüenses", señaló.

La legación estadounidense en Managua solicitó participar con una misión de observación electoral "bajo términos y garantías internacionalmente aceptados".

Rivas explicó que la Ley Electoral de este país no admite la observación de una misión diplomática en los comicios.

Aclaró que la autoridad electoral puede invitar al cuerpo diplomático acreditado en el país a presenciar la votación en el marco "del respeto mutuo y dentro del respeto a la autodeterminación del pueblo nicaragüense".

"No puede venir la embajada de Estados Unidos, ni la de Venezuela, Bolivia, Honduras o México a decir aquí está mi misión de acompañamiento electoral con 20 personas y mucho menos decir que van a participar en las mismas condiciones que participarán los acompañantes nacionales", anotó.

El CSE firmó a inicios de este mes un acuerdo de acompañamiento u observación con la Unión Europea (UE) y espera firmar otro convenio con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, la próxima semana.

Rivas aseguró que la autoridad electoral "básicamente" asumirá los mismos compromisos con todos los organismos internacionales de observación: libre movilización, acceso a las mesas de votación y derecho a pronunciarse sobre los comicios.

Denunció, sin embargo, que "sectores externos" estarían interesados en "desprestigiar" los comicios nicaragüenses, sin mencionar a ninguno.

También que "algunos" programas locales de televisión reciben hasta 25.000 dólares mensuales por criticar a la autoridad electoral y cuestionó que en el 2007 el Gobierno estadounidense destinara 8,5 millones de dólares a organismos civiles nicaragüenses para "fortalecer" la democracia.

"Hay fuerzas que no se sienten cómodas con el desarrollo del proceso y con lo que ellos creen que será el resultado electoral", añadió.

Asimismo, negó la posibilidad de un fraude electoral, prometió un proceso "transparente y abierto" y descartó renunciar a su cargo por las críticas a su gestión.

El 6 de noviembre unos 3,4 millones de nicaragüenses habilitados para votar elegirán a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.