América Latina debe prepararse para afrontar los efectos de un largo periodo de debilidad e incluso de recesión en Estados Unidos y Europa, según James Galbraith, profesor de la Universidad de Texas, quien alertó hoy de que no puede darse por sentado que se mantendrá el alto precio de las materias primas.

Galbraith, quien es hijo del célebre economista John Kenneth Galbraith, remarcó a la prensa en Quito que la región está en una situación mejor que en el pasado por el tirón de China, el alto valor de sus exportaciones y un sistema financiero sin los "activos tóxicos" que hundieron a Estados Unidos en 2008.

Aun así, América Latina tendrá que prepararse para un período prolongado de baja demanda por parte de los países avanzados, dado que Norte América puede caer de nuevo en recesión, mientras que Europa "ya lo está, en gran medida", según dijo.

Galbraith recomendó a los Gobiernos de la zona adoptar una estricta supervisión del sistema bancario, el cual es a su juicio "intrínsecamente inestable", y así evitar los problemas causados en Estados Unidos por la falta de control del sector.

También destacó la importancia de la diversidad de pensamiento para que América Latina no se convierta "en colonia intelectual de los economistas anglo-americanos", cuyas ideas, como la desregulación de la banca, fueron "el origen del desastre", enfatizó.

América Latina está superando bien la crisis generada por la alta deuda pública en los países avanzados, aunque las turbulencias en los mercados han hecho que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) rebaje en tres décimas su perspectiva de crecimiento en la región para este año, hasta el 4,4 por ciento.

América del Sur en particular se beneficia del elevado precio de las materias primas que exporta, principalmente por la demanda de China, pero Galbraith alertó que su valor es "muy inestable" y está influenciado por la especulación, por lo que aconsejó "precaución" a la hora de pronosticar que se mantendrá en su nivel actual.

El experto estadounidense se encaja, como su padre, en la escuela de pensamiento de Keynes, que propugna el aumento del gasto público en momento de crisis económica, por lo que él critica el actual énfasis de Washington y Bruselas por reducir el déficit.

Galbraith, quien fue director ejecutivo del Comité Económico Conjunto del Congreso de Estados Unidos, dará dos charlas en Ecuador en los próximos días antes de abandonar el país.