La Ciudad de Rock, una enorme área de 150.000 metros cuadrados, ultima por estos días los preparativos para recibir a partir del viernes al Rock in Rio, un festival en el que decenas de artistas se presentarán durante siete noches ante unas 800.000 personas.

El recinto, situado a unos 30 kilómetros del corazón de Río de Janeiro, se asemeja a un gigantesco parque de atracciones que cuenta con una enorme noria, una montaña rusa y una tirolina que se estrenará el primer día de conciertos y por la que se deslizarán los más atrevidos.

"La ciudad vio nacer el Rock in Rio, pero ha dejado de ser un evento de Brasil para convertirse en un festival del mundo. El objetivo era volver a casa y presentar la cita a todos aquellos que no han tenido la oportunidad de vivirlo en directo", dijo a Efe Nuno Sousa Pinto, director de producción del festival.

El Rock in Rio regresa a su ciudad de origen después de diez años de ausencia con el recuerdo de su primera edición, que en 1985 congregó a más de un millón y medio de personas, y tras su periplo por Lisboa y Madrid, que el año que viene volverán a organizarlo.

"La cita de 1985 fue histórica. Ahora tenemos el objetivo de recuperar ese espíritu. Rock in Rio se transformó en uno de los eventos más conocidos de Europa. Por eso queremos volver a Lisboa, a Madrid y, quién sabe, a otras ciudades", apuntó Sousa Pinto.

El festival, que se celebrará del 23 al 25 de septiembre y del 29 de este mes al 2 de octubre en la Ciudad del Rock, contará en esta ocasión con el atractivo de estrellas del pop como Rihanna, Shakira o Kate Perry y con bandas como Red Hot Chili Peppers, Guns N'Roses, Metallica, Motorhead o Snow Patrol.

La Ciudad del Rock, que en 2016 se convertirá en un espacio de ocio para los deportistas que participen en los Juegos Olímpicos, está cubierta por césped artificial y hasta el viernes permanecerá inundada por gigantescas grúas a las que se encaraman los obreros para ultimar los trabajos de iluminación y sonido.

El enorme recinto recuerda a un centro comercial al aire libre donde a partir del viernes comenzarán a despachar decenas de establecimientos de comida rápida, cajeros, tiendas para la venta de productos de mercadotecnia y una sala de maquillaje por la que pasarán las más coquetas.

El espíritu cultural del festival se refleja en la estructura del escenario Mundo, en el que se presentarán los artistas más consagrados, que recuerda al Museo Guggenheim de Bilbao por sus tonos grisáceo y abrillantado y por su diseño de formas onduladas.

Los aires cosmopolitas del Rock in Rio llegarán desde la llamada Rock Street, una avenida levantada en la Ciudad del Rock que está decorada a semejanza de Nueva Orleans (EE.UU) y en la que los artistas más prometedores demostrarán su potencial y sus dotes musicales.