La nueva Libia se unirá a la comunidad internacional como una nación comprometida con la paz, la seguridad y la democracia, dijo el martes el jefe del gobierno de transición, en momentos en que líderes del mundo prometían apoyo a la nación que emerge de más de cuatro décadas de dominio de Moamar Gadafi.

Mustafa Abdul-Jalil, presidente del Consejo Nacional de Transición, habló por primera en la sede de la Organización de Naciones Unidas, en la reunión a la que asisten el presidente estadounidense Barack Obama, el mandatario francés Nicolás Sarkozy y otros líderes mundiales para evaluar el camino a seguir tras el derrocamiento de Gadafi en una guerra civil que comenzó hace casi siete meses.

Abdul-Jalil se presentó ante el organismo internacional como el nuevo, aunque transitorio, presidente libio, una comparecencia que marca lo que la comunidad internacional espera que sea el inicio de una nueva era en una nación mejor conocida por su apoyo al terrorismo y por las excentricidades de su ahora depuesto líder. La Asamblea General de la ONU votó el viernes a favor de transferir al ex movimiento rebelde el escaño de Libia en el organismo, antes en posesión de Gadafi.

"Quiero asegurar a todos que Libia será un Estado vital, un Estado vibrante que defienda los principios de paz y seguridad en la región, un Estado que respete los derechos humanos, y establezca una nación en la cual los libios puedan gobernarse a sí mismos y buscar un cargo oficial a través de elecciones", señaló Abdul-Jalil a cientos de ministros y diplomáticos.

Luego de la cálida recepción, dijo a reporteros: "Desde el lugar donde Moamar Gadafi rompió los estatutos de la Organización de las Naciones Unidas, regresamos hoy y decimos que Libia, como parte de la comunidad internacional, trabajará para lograr seguridad y paz. Se refirió así al discurso de 96 minutos del ex líder libio ante la Asamblea General de ONU en el 2009 donde en un momento dado rasgó ligeramente la Carta del organismo, detonando una increpación.