Rusia se mostró hoy satisfecha por la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de no exigir compensación económica por el proceso de expropiación de la petrolera Yukos.

"El Tribunal rechazó completamente la acusación contra Rusia sobre las motivaciones políticas y el carácter represor de la investigación de la compañía Yukos", señaló el Ministerio de Justicia ruso en un comunicado.

La nota destaca que el Tribunal de Estrasburgo también negó que "tuviera lugar discriminación en relación con la petrolera por parte de las autoridades rusas" y "no tomó ninguna decisión" sobre la indemnización de 98.000 millones de euros exigida por los accionistas.

Además, añade, el tribunal no aludió a ninguna insuficiencia durante la instrucción que hiciera suponer que el Gobierno ruso se proponía arrebatar los activos de la petrolera, cuyo fundador, Mijaíl Jodorkovski, se encuentra en prisión desde 2003.

Rusia opina que el tribunal le ha dado la razón al mencionar los planes de la compañía para evadir impuestos y nunca ha puesto en duda las decisiones de la Justicia rusa sobre las sanciones económicas impuestas a Yukos por el impago de impuestos entre 2000 y 2003.

En la misma línea, los diputados de la Duma consideran que Estrasburgo dejó bien claro que el caso Yukos no fue político, sino puramente económico, digan lo que digan Jodorkovski y la prensa occidental.

El Tribunal de Estrasburgo condenó hoy a Rusia por el proceso de expropiación de la petrolera, la tercera sentencia condenatoria contra este país por el mismo caso.

Según el fallo, Rusia violó el artículo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos sobre el derecho a un juicio justo en la expropiación a partir de 2002.

Aunque dictaminó que "el procedimiento fue desproporcionado" por cinco votos contra dos, también indicó que Yukos "no había sido tratada de diferente manera que otras empresas".

La sentencia concluyó de forma unánime que Rusia no violó los artículos 14 (Prohibición de la discriminación) y 18 (Limitación en el uso de las restricciones de derechos) del mencionado Convenio, y desestimó así las demandas de los accionistas sobre esos puntos.

Los accionistas presentaron el 23 de abril de 2004 la demanda contra Rusia ante el Tribunal de Estrasburgo, que fue parcialmente aceptada el 29 de abril de 2009.

El tribunal condenó a Rusia el pasado 31 de mayo a indemnizar con 24.543 euros a Jodorkovski, por su detención y posterior juicio.

El 22 de diciembre de 2008 también condenó a Rusia por el "trato inhumano y degradante" dado al vicepresidente de Yukos, Vasili Alexanián, enfermo terminal de sida, cáncer y tuberculosis.

Jodorkovski ha denunciado que el proceso en su contra tiene motivaciones políticas y busca legitimar la nacionalización de Yukos, que fue la mayor petrolera privada de Rusia, y la venta de sus activos a la estatal Rosneft.

Por su parte, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, defendió el proceso judicial abierto contra el empresario, considerado un preso político por activistas de derechos humanos.