El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, admitió hoy que el Reino Unido afronta "un duro camino por delante" por la crisis en la eurozona y el estancamiento de la economía global pero insistió en que hay "luz al final del camino".

En declaraciones a la prensa durante el congreso anual de su partido que se celebra en Birmingham (centro de Inglaterra), el líder liberaldemócrata dijo que el país "puede y saldrá" de la crisis que empezó en 2008.

"Creo que es muy difícil mirar una bola de cristal y estar seguro del futuro. Ayudaría mucho si hay un verdadero liderazgo en la eurozona a fin de contar con una hoja de ruta para salir de sus problemas", puntualizó.

Al mismo tiempo, Clegg defendió las difíciles medidas tomadas por la coalición del Gobierno formada por conservadores y liberaldemócratas para reducir el déficit público, como recortes de empleos y el aumento del Impuesto al Valor Añadido, al tiempo que se ayuda a la población con los recursos más bajos.

"El Gobierno está haciendo recortes fiscales a gente de bajos y medianos ingresos y es por ello que apoyamos a los empresarios", puntualizó el político de la tercera formación del país, que clausura mañana su congreso anual.

Desde que formaron la coalición con los tories en 2010, el apoyo a los liberaldemócratas ha descendido, como quedó reflejado en las elecciones locales celebradas en mayo, cuando el partido perdió 747 concejales y el control de nueve municipios, en lo que se considera fueron sus peores comicios municipales en 30 años.

El congreso anual de ese partido, la tercera fuerza política del Reino Unido, lo clausurará este miércoles su líder, Nick Clegg.