Ha pasado más de medio siglo desde que Christopher Plummer interpretara a Enrique V. Fue en 1956, para ser exactos.

Si resulta difícil creer que este gran (y todavía muy ocupado) actor ya tiene 81 años, fue aún más difícil creerlo la noche del sábado, cuando recorrió el escenario del salón Avery Fisher del Lincoln Center como un niño, recitando pasajes de la famosa obra de Shakespeare mientras la Filarmónica de Nueva York interpretaba la música de la película de 1944.

Plummer ha sido citado diciendo que fue esta película — protagonizada por Laurence Olivier — la que lo hizo dedicarse a la actuación, y dejó clara su profunda relación con "Enrique V" desde el momento que empezó el conocido prólogo: "¡Ah, tener una musa de fuego..."

Recitando de memoria, el actor dio vida a Enrique V y también interpretó pasajes del Duque de Burgundy y del coro, para lo cual usó un micrófono inalámbrico que lo ayudó a competir con las más de 200 personas en el escenario, incluyendo no uno sino dos coros — casi 150 cantantes en total.

Plummer fue, de hecho, uno de los que comisionó el musical "Henry V: A Musical Scenario After Shakespeare", que Christopher Palmer arregló en 1988 con la partitura del compositor británico William Walton, y que el actor ya había narrado antes. La fuerte música patriótica (Alan Gilbert dirigió el sábado) acompaña los discursos de la obra, ninguno más famoso que el entusiasta grito de batalla de Enrique a sus tropas en el Día de San Crispín.

"Nosotros pocos, felices pocos, nosotros, grupo de hermanos", entonó Plummer pronunciando uno de los discursos más maravillosos de la literatura. Luego, ya lograda la victoria de Inglaterra, hubo un momento de levedad cuando el Enrique de Plummer besó por vez primera a su recién conquistada princesa francesa.

El Avery Fisher estuvo repleto para la función, uno de dos eventos extraordinarios en la Filarmónica con música de películas.

A principios de mes la orquesta tocó por dos noches la música de Leonard Bernstein de "West Side Story", mientras el filme se proyectaba en una enorme pantalla.