Organizaciones de derechos humanos y de víctimas de la guerra demandaron hoy a las autoridades juzgar el genocidio y los delitos de lesa humanidad que se cometieron en Guatemala durante el pasado conflicto armado (1960-1996).

A través de una gran pinta en el suelo de la Plaza de la Constitución, frente al antiguo Palacio de Gobierno, en el centro histórico de la capital, miembros de al menos seis organizaciones humanitarias pidieron a las autoridades juzgar a los culpables de la masacres en el país centroamericano.

"El genocidio hoy Guatemala tiene que juzgarlo", dice la leyenda pintada con brocha y aerosoles durante las dos horas de protestas que mantuvieron los activistas.

"Guatemala la sangre de tu hermano clama justicia al cielo", se leía también en una pancarta.

La pinta fue una decisión de la Coordinadora Genocidio Nunca Más por la proximidad del inicio del juicio al general retirado Héctor Mario López Fuentes, explicó a Efe el portavoz del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh), José Rodríguez.

Rodríguez dijo que el Tribunal de Alto Riesgo, a cargo de la causa contra López Fuentes, tiene previsto anunciar la próxima semana cuándo se le inicia el juicio oral y público.

López fue detenido el 17 de junio pasado en una colonia del norte de la capital, por su presunta participación en delitos de lesa humanidad.

Al militar retirado, quien fue jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional entre 1982 y 1983, durante los regímenes de los generales golpistas José Efraín Ríos Montt y Óscar Mejía Víctores, la Asociación Justicia y Reconciliación (AJR) lo acusa de ser el autor intelectual de al menos 440 masacres en Guatemala.

López es el único exjefe castrense que se encuentra detenido en Guatemala por el genocidio que cometió el Ejército durante el conflicto armado (1960-1996).

La Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH) o Comisión de la Verdad, auspiciada por las Naciones Unidas, documentó 669 matanzas en su informe "Memorias del Silencio" que hizo público en 1999, tres años después de acabada la guerra que dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.

El 93 % de las matanzas fue atribuido al Ejército guatemalteco, el 3 % a la guerra y el resto a otros grupos no identificados.

Además del Caldh, la Coordinadora está integrada por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (Odha), la Unidad de Defensores de los Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua), la Confederación de Religiosos de Guatemala (Confregua) y Asociación Justicia y Reconciliación (AJR).

También por la asociación Hijos, el Archivo Histórico de la Policía Nacional (AHPN), el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) y Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua).