El pesimismo sobre los problemas financieros de Grecia regresaron el lunes a los mercados bursátiles. Las acciones cayeron bruscamente ante las dudas de que el país sea capaz de evitar un impago de su deuda.

Incluso después de que los precios reaccionaron y subieron, el promedio industrial Dow Jones cerró con pérdida de 108,08 puntos, 0,9%, en 11.401,01. La caída terminó con cinco días consecutivos de ganancias y marcó el regreso del toma y daca que ha caracterizado a las cotizaciones afectadas por la incertidumbre sobre la crisis europea.

El índice compuesto Nasdaq perdió 9,48 puntos, 0,4%, para cerrar en 2.612,83 puntos. El Standard & Poor's 500 bajó 11,92 unidades, 1%, a 1.204,09 puntos. El S&P 500 ganó 5,4% la semana pasada, cuando parecía que Grecia recibiría la ayuda financiera. Sin embargo, los ministros de finanzas europeos dijeron el viernes que retrasarían la autorización de un abono de 11.000 millones de dólares en fondos de emergencia para Grecia hasta octubre.

Los inversionistas siguieron comprando deuda del gobierno estadounidense, que parece más segura cuando la economía está debilitada y bajan los precios de las acciones. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajó a 1,95% y se acercó a su precio más bajo del año. Estaba en 2,07% el viernes por la tarde.

Cerca de seis acciones cayeron por cada una que registró ganancias. El volumen de operaciones fue ligero, con 3.700 millones de títulos.

El lunes, el ministro de finanzas griego mantuvo una teleconferencia de emergencia con sus prestamistas internacionales. Ellos presionan al gobierno con la consecución de las medidas de austeridad para reducir la deuda griega. Los inversionistas temen que Grecia no sea capaz de convencer a los prestamistas de que puede pagar sus deudas, y eso impide que obtenga el dinero que necesita para evitar el impago de las deudas que debe liquidar el mes entrante.

Por la noche, el ministro dijo que la teleconferencia fue "productiva y sustanciosa". La esperanza es que Grecia esté más cerca de hacerse acreedor a los fondos de rescate. El Dow recuperó unos 100 puntos durante la última hora de cotizaciones.

Sin embargo, los inversionistas también parecen pesimistas sobre una decisión de políticas que la Reserva Federal de Estados Unidos tiene que tomar el miércoles. Algunos economistas consideran que debido a la decisión de alargar a dos días una reunión en lugar de llevarla a cabo conforme al plan original de un día, era un preparativo para estimular la economía. Sin embargo, algunos otros analistas dudan que la Fed anuncie un nuevo plan económico.

Hay demasiados desacuerdos entre los funcionarios de la Fed respecto de políticas monetarias para tomar una decisión inmediata, dijo Ralph Fogel, líder de estrategia de inversión en Fogel Neale Partners en Nueva York. "Deben dejar que se mueva al menos un poco más, y yo creo que esperarán hasta noviembre", dijo Fogel.

Por otro lado, el presidente Barack Obama propuso el lunes 1,5 billones de dólares en nuevos impuestos para ayudar a reducir el déficit de Estados Unidos. Obama dijo que "no podemos sólo recortar para salir del problema".

John Boenner, presidente de la cámara baja, se opone a esta propuesta, y ha dicho que el Partido Repúblicano no aceptará incrementos fiscales para reducir el déficit. El discurso de Obama marcó el inicio de una nueva ronda de negociaciones para reducir el déficit que se espera sean beligerantes.

Para los inversionistas las noticias del día suman incertidumbre. "El mercado no puede aguantar no saber qué es lo que pasa", dijo Fogel.

Los inversionistas han sido muy sensibles a cada hecho que surge de Europa y eso ha ayudado a alimentar la volatilidad bursátil de los meses pasados.

"Luego de cada reunión en Europa hay un cambio, ya sea que haya sido bueno y solucione algo, o alguien lo vea con malos ojos y los medios digan que no habrá solución", dijo Rob Lutts, presidente y director de inversiones en Cabot Money Management, firma con sede en Boston.

Si Grecia cayera en el impago, es probable que otros países europeos con deuda elevada se vuelvan menos confiables y tendrían dificultades para conseguir dinero. Pero los problemas van más allá de Europa. Las acciones de los bancos estadounidenses han caído por las preocupaciones de que un impago haga más difícil a los bancos europeos pagar sus deudas, incluyendo los miles de millones de dólares que les han prestado los bancos estadounidenses. Hay preocupaciones de que se desate una crisis crediticia como la que azotó al mundo en 2008.

En Europa, el índice alemán DAX cerró 2,8% abajo en 5.415,91 puntos, mientras que el francés CAC-40 cayó 3% a 2.940 puntos. El índice británico FTSE 100 terminó perdiendo 2% para cerrar en 5.259,56 puntos.

En los mercado asiáticos, el índice Hang Seng de Hong Kong perdió 2,8% hasta ubicarse en 18.917,90 puntos, mientras que surcoreano Kospi cayó 1% para cerrar en 1.820,94 puntos. El índice chino en Shanghai terminó 1,8% por abajo, para cerrar en 2.437,79 puntos.

Los mercados financieros en Japón permanecieron cerrados el lunes debido a un día festivo nacional.

En los mercados petroleros, los precios cayeron. El petróleo de referencia para embarque en octubre perdió 2,17 dólares para quedar en 85,79 dólares por barril en transacción electrónica en la Bolsa Mercantil de Nueva York.